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Santiago de Chile - La merluza austral -del sur
o española como también es conocida
en el sector pesquero- está configurándose
como el nuevo producto estrella de la acuicultura
chilena, luego del rápido crecimiento que
mostró en la década pasada el cultivo
de salmón. Para 2005 está planificado
comenzar con el cultivo de esta especie en las regiones
sureñas, principalmente en la Décima
y Undécima, puntapié inicial para
una actividad comercial que se espera sea la gran
carta de la industria acuícola en los próximos
años.
Según el Diario Financiero,
como explican diversas fuentes asociadas a la industria,
el atractivo de este producto lo constituye la alta
demanda que tiene en los mercados del hemisferio
norte, principalmente en Europa (con un mayor porcentaje
en España) y Estados Unidos, donde compite
en forma ventajosa con el bacalao. En paralelo,
la oferta mundial atraviesa por un momento de progresiva
disminución, situación que abre un
auspicioso panorama a las empresas chilenas y organizaciones
gubernamentales que están trabajando en los
proyectos para su explotación.
Es por ello que la Fundación
Chile tiene en marcha una iniciativa pionera en
el mundo y que ya está negociando con algunas
empresas del sector, en busca de financiamiento.
Las perspectivas de la industria
apuntan a llegar en un plazo no superior a los 20
años a las 100.000 toneladas de este producto
procesado. Como comparación, el año
pasado se lograron exportaciones por 21.800 toneladas
por la vía de las capturas, de acuerdo al
catastro que maneja la Sociedad Nacional de Pesca
(Sonapesca).
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De
acuerdo a las cuentas que saca el director de la
Fundación Chile, Eduardo Bitrán “en
un plazo de 20 años si las cosas se dan bien,
la industria de la merluza puede alcanzar las dimensiones
del salmón”. Aunque especifica que la diferencia
con este último es que se imitaron modelos
internacionales y en este caso todo ha sido creado
directamente en Chile.
Bitrán explica que
Fundación Chile en conjunto con empresarios
del sector acuícola están trabajando
para que en mayo se finiquiten algunos contratos
que permitirían atraer algunos recursos necesarios
para culminar con la etapa de estudios. De hecho,
se habla de cuatro empresas relacionadas con el
sector pesquero-salmonero que estarían estudiando
las propuestas.
En este momento el proyecto
requiere entre US$ 2 millones y US$ 3 millones para
realizar el primer escalamiento comercial. En otras
palabras, para financiar las etapas que aún
están pendientes en términos tecnológicos.
“Una operación mínima de unas 5 mil
toneladas son US$ 20 millones entre inversión
fija y capital”, explica Bitrán para graficar
el nivel de inversión que se requerirá
al momento de empezar con la producción.
En el sector privado consideran
que el proyecto de Fundación Chile está
“muy bien encaminado”. Ello porque se ha cumplido
satisfactoriamente con las distintas etapas preliminares
como son: desarrollo de la tecnología para
cultivos, mantener a los peces en cautiverio -con
su consiguiente reproducción-, y que puedan
alimentarse con pellets, en mecanismos similares
a los utilizados con el salmón.
El tema en el que aún
es necesario trabajar fuertemente es en elevar la
tasa de sobrevivencia al menos a 5%, lo que posibilitaría
comenzar con un gran escalamiento comercial.
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