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Panamá - Autoridades, especialistas y dirigentes
pesqueros de Centroamérica buscan prevenir
eventuales sanciones de EEUU por los daños
que sufren pescadores y el medio ambiente por malas
prácticas en la pesca de langosta.
Las medidas contra esos riesgos
se debaten durante un taller centroamericano sobre
mejores prácticas de manejo en la acuicultura
marina y pesca de langosta, que empezó el
lunes y concluyó ayer, en Panamá.
Las exportaciones de langosta
de Centroamérica representaron 90 millones
de dólares en 2003 y unos 1.000 millones
de dólares en los últimos 15 años,
y su principal mercado es Estados Unidos, dijeron
anteayer en rueda de prensa directores de pesca
y expertos del sector.
Según explicaron, el
problema más grave lo afrontan miles de buceadores,
principalmente del Caribe de Honduras y Nicaragua,
que pueden sufrir parálisis o morir a causa
del "síndrome de descompresión"
por las inmersiones frecuentes y arriesgadas.
Sólo en Honduras unos
6.000 pescadores de la etnia misquita, que habita
en el noreste del país, bucean en condiciones
de riesgo, dijo el director hondureño de
Pesca, Pedro Castellón.
Muchos pescadores han muerto
o están discapacitados por haber pescado
langostas mediante el buceo con tanques de aire
comprimido y a grandes profundidades, dijo.
Explicó que esa práctica
produce lesiones en el sistema nervioso de los buzos,
cuyo riesgo aumenta porque a veces hacen entre 16
y 20 inmersiones diarias, cuando lo recomendado
son cuatro al día.
Castellón refirió
que es menos peligroso el buceo sin tanques, porque
esto obliga a que la pesca sea a menor profundidad.
Sin embargo, dijo, hay poca
langosta en aguas poco profundas y los buceadores
hacen numerosas inmersiones para pescar más
y obtener más dinero.
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Como
alternativas se estudia ofrecer a esos pescadores
oportunidades en agricultura, cultivos acuícolas,
artesanías o como guías turísticos,
añadió Castellón.
Los funcionarios señalaron que la pesca de
langosta también es un grave peligro par
los ecosistemas marinos en el Caribe, donde esa
actividad es mayor que en el Pacífico.
Las flotas del sector pesquero
industrial son excesivas en cantidad de embarcaciones
y buceadores, y utilizan artes de pesca que amenazan
muchas especies.
"Hay una tendencia a
que se reduzca la productividad" de la captura
de langosta, señaló el oficial de
Pesca para América Latina y el Caribe del
Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, siglas en
inglés), Moisés Mug.
"La pesquería está enferma"
por las malas prácticas, apuntó el
director de Pesca de Nicaragua, Miguel Marenco,
quien subrayó que las eventuales sanciones
de EEUU son una "amenaza si continuamos con
esos manejos".
Su homólogo hondureño
recordó que Honduras sufrió, entre
2002 y 2003, un embargo al camarón por parte
de Estados Unidos por malas prácticas de
pesca que afectaban ciertas especies de tortuga.
El director de la Organización
Regional del Sector Pesquero y Acuícola del
Istmo (OSPESCA), Mario González, dijo que
los acuerdos que surjan del encuentro de Panamá
serán elevados a los ministros respectivos
y, posiblemente, a los presidentes de Centroamérica.
"Nuestra idea es lanzar
una estrategia de desarrollo pesquero de Centroamérica",
dijo González, cuya dependencia es parte
del Sistema de la Integración Centroamericana
(SICA).
El evento celebrado en Panamá
ha sido auspiciado por el WWF, OSPESCA y otras instituciones
nacionales y regionales.
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