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Valencia - El equipo de gobierno presentará
alegaciones a esta granja marina que ocupa una extensión
similar a 25 campos de fútbol.
El Ayuntamiento de Dénia va a presentar alegaciones
al proyecto de instalación de una piscifactoría
de doradas y lubinas que la empresa Doradas del
Mediterráneo S.A. va a instalar a tres kilómetros
de la costa, con autorización de la Conselleria
de Pesca por su impacto. El Ayuntamiento se une
a la negativa de la Cofradía de Pescadores.
La alcaldesa de Dénia, Paqui Viciano, anunció
ayer que el Ayuntamiento va a presentar alegaciones
al proyecto de instalación de una piscifactoría
a tres kilómetros de la costa de Dénia,
una granja marina que realizará la empresa
Doradas del Mediterráneo con autorización
de la Conselleria de Agricultura, Pesca y Alimentación.
El principal motivo argumentado por la alcaldesa
fue el impacto turístico que causará
en la zona costera, donde puede llegar el aceite
del pienso que se utiliza para alimentar a las doradas
y lubinas que está previsto criar en la granja
marina.
La alcaldesa, el primer teniente de alcalde, Pau
Reig, y el técnico de Medio Ambiente de Dénia,
César Bordehore, se reunieron ayer con el
presidente de la Cofradía de Pescadores,
tal y como adelantó LAS PROVINCIAS, para
coordinar las acciones legales que se pueden llevar
a cabo en contra de este proyecto.
La exposición al público
de este proyecto entró en vigor el pasado
14 de abril.
El grupo municipal de Els Verds, también
reaccionó ayer con la presentación
de una moción de urgencia al pleno del Ayuntamiento
de Dénia, que se celebra hoy, para que todos
los grupos políticos muestren ‘‘su oposición’’
a la piscifactoría, ‘‘por los graves perjuicios
medioambientales, económicas y turísticos’’
que causará.
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Un tercio del casco urbano
La granja marina aprobada por la Conselleria de
Agricultura y Pesca se ubica a tres kilómetros
de la costa de Dénia, a la altura de Les
Bassetes, y afecta a un área de exclusión
marina de 124.186 metros cuadrados, superficie equivalente
a 25 campos de fútbol o a un tercio del casco
urbano.
El técnico de Medio Ambiente, César
Bordehore, declaró ayer que esta circunstancia
impedirá navegar en la zona y calar las artes
de pesca del palangre y el tresmall .
Bordehore, que habló en nombre del equipo
de gobierno y de la Cofradía de Pescadores,
declaró que esta zona de exclusión
marina también afectará al turismo
náutico y la pesca deportiva.
Aunque esta instalación, a priori, no presente
riesgos de impacto medioambiental sobre la calidad
de las aguas y los fondos marinos (la zona elegida
tiene 40 metros de profundidad), sí que representa
‘‘una mala ordenación del territorio’’.
En opinión del equipo de gobierno y Els Verds,
el proyecto no ha contemplado las consideraciones
técnicas previas que en su día formuló
el departamento de medio ambiente, en lo que respecta
a la vigilancia ambiental de la piscifactoría,
el control de la calidad de las aguas, la dispersión
de sólidos y el impacto sobre comunidades
sensibles, ni los estudio de corrientes y el ordenamiento
del espacio litoral.
La alcaldesa de Dénia y Els Verds recordaron
que el proyecto de esta granja marina ya se rechazó
en comisión de gobierno celebrada el 9 de
junio de 1999, por eso lamentaron que ahora, cinco
años después, haya decidido autorizarlo.
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