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Bruselas - La Unión Europea (UE) prohibió
ayer, jueves, las importaciones de atunes, pez espada
y derivados, procedentes de cinco países
-entre ellos Bolivia- que incumplen los acuerdos
internacionales para garantizar la conservación
de recursos pesqueros, informaron fuentes comunitarias.
Esta medida afectará
a las ventas de atún rojo y patudo de Sierra
Leona y Guinea Ecuatorial; patudo de Bolivia, Camboya
y Georgia y a las importaciones de pez espada de
Sierra Leona.
Por otro lado, la UE levantará
las restricciones de este tipo actualmente en vigor
a las importaciones de Honduras, Belice, San Vicente
y las Granadinas porque estos países han
actuado para que sus prácticas pesqueras
cumplan con los acuerdos internacionales, según
un comunicado.
La UE adapta así su
legislación a los dictámenes de la
Comisión Internacional para la Conservación
del Atún Atlántico (ICCAT), encargada
de la conservación y la gestión de
atunes y especies de la misma familia, como el pez
espada.
El ICCAT puede aprobar sanciones
contra los países cuyas actividades reducen
la eficacia de las medidas de conservación
y la UE, como miembro de esta organización,
debe aplicarlas.
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La prohibición aprobada ayer entrará
en vigor una semana después de su publicación
en el Diario Oficial de la Unión Europea
(DOCE), excepto en el caso de Georgia, país
para el que las sanciones comenzarán a partir
del 1 de julio de 2004.
Esta medida no elevará
los precios de esta especie para el consumidor europeo,
porque los países afectados no son abastecedores
tradicionales de atunes a la UE, según el
comunicado.
El comisario europeo de Comercio,
Pascal Lamy, manifestó que con esta decisión
"hace honor a los compromisos asumidos por
los acuerdos internacionales. Los esfuerzos de hoy
para conservar los recursos pesqueros son esenciales
para asegurar que mañana tengamos todavía
pescado en el mar", según el comunicado.
Por su parte, el comisario
europeo de Agricultura y Pesca, Franz Fischler,
valoró la coherencia entre el comercio de
la UE y sus políticas pesqueras, "porque
permite combatir la pesca ilegal en los grandes
mares, particularmente vulnerables al fraude".
La prohibición comunitaria
es compatible con las reglas de la Organización
Mundial del Comercio (OMC), que permite a sus miembros
emprender acciones para conservar los recursos naturales,
según las fuentes.
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