| Luxemburgo
- Una mayoría de países de la UE pidieron
recientemente, que la futura Agencia europea para
el control de la Pesca, que estará situada
en Vigo (Pontevedra) no menoscabe ni interfiera
en sus competencias nacionales sobre pesca.
Un grupo numeroso de países
afirmó durante un debate del Consejo de Ministros
de la UE que el nuevo organismo debe respetar las
legislaciones nacionales y los poderes de los países
sobre pesca.
Bélgica, Alemania,
Italia, Polonia, Suecia, Francia, Lituania, el Reino
Unido, Irlanda, Chipre, Polonia, Letonia y Portugal
dijeron que cuando la agencia se ponga en marcha
no debe haber confrontación con las políticas
nacionales.
Además, muchos de estos países insistieron
en que al hablar de sanciones, deben ser los Estados
miembros quienes decidan.
El Reino Unido, por ejemplo,
rechazó que la Agencia "dé instrucciones"
a los países.
Durante la discusión,
muchos países criticaron también la
participación que tiene la Comisión
Europea en el consejo de dirección del nuevo
organismo según la propuesta, pues habría
cuatro representantes del Ejecutivo comunitario
y 10 votos.
Austria, por su parte, criticó
que sólo estén representados los países
costeros.
Un grupo de países,
entre ellos Alemania, se mostró a favor de
una orientación "más regionalizada"
y de que se crearan cuatro subgrupos para esta agencia,
uno de ellos se ocuparía estrictamente del
mar Mediterráneo.
La ministra española
de Pesca, Elena Espinosa, pidió que la futura
Agencia europea para el control pesquero tenga más
funciones.
Espinosa afirmó que
la UE debe ser más "ambiciosa"
en cuanto a las tareas de la agencia, para que este
organismo desempeñe labores en otros ámbitos.
Sugirió que la agencia
promueva acciones contra la pesca ilegal y que esta
tarea se extienda hasta el punto de comercialización
del pescado y reclamó que, por otro lado,
colabore más con terceros países.
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A juicio de Espinosa, la agencia debe contar con
grupos específicos que se ocupen de las distintas
zonas pesqueras, sin que esto implique políticas
diferenciadas, ni obstaculice la armonización
de las tareas de control.
La Comisión propuso
que la nueva agencia se dedique a coordinar las
inspecciones de los Estados miembros y que esta
entidad contara con una plantilla de 50 personas
y un presupuesto cercano a los cinco millones de
euros anuales, durante el primer año de funcionamiento.
El objetivo es que la nueva
autoridad pesquera se ponga en marcha en 2006, una
vez que haya sido aprobada la propuesta de reglamento
sobre la que debatieron hoy los ministros.
El Consejo, que aún
continúa, discutirá sobre los planes
para la recuperación de la merluza y de la
cigala y acerca de los informes publicados hoy por
el Consejo Internacional para la Exploración
del Mar (CIEM).
El CIEM recomendó que
haya una moratoria o una cuota "cero"
en las capturas de merluza en el mar Cantábrico,
debido a la situación crítica de estos
recursos.
Los ministros de Pesca discutirán
también sobre el impacto de los altos precios
del gasóleo y Francia explicará las
medidas que ha aprobado a nivel nacional.
España es favorable a que se aborden actuaciones
a nivel comunitario para paliar los precios de los
carburantes.
Por otro lado, la ministra
pedirá información a la Comisión
Europea sobre la situación actual de las
negociaciones con Angola para suscribir un nuevo
protocolo pesquero.
Espinosa pedirá que
en caso de que no se renueve el acuerdo con Angola
los pescadores puedan acogerse a "las mismas"
medidas comunitarias que hubo para el sector que
paralizó su actividad a causa de la falta
de acuerdo con Marruecos.
El último acuerdo entre
la UE y Angola terminó en agosto y al no
haber compromiso, los barcos españoles -una
veintena de atuneros y 19 marisqueros de Huelva-
que faenaban en aguas angoleñas tuvieron
que regresar.
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