| EE.UU.
– Un nuevo estudio realizado por Salmón de
las Américas (siglas en inglés, SOTA)
ha desvelado que los salmones criados en piscifactoría
presentan los mismos niveles de PCBs que los salmones
salvajes. Este nuevo estudio pondría en evidencia
el que fue publicado por la revista “Sciences” en
enero.
Las pruebas realizadas por
SOTA sobre los niveles de PCBs encontrados en los
salmones de piscifactoría son de 11,5 ppb
(partes por billón). Estos niveles son prácticamente
los mismos que los encontrados en el estudio realizado
por el Departamento de la Conservación del
Medioambiente de Alaska (siglas en inglés,
ADEC) en salmones salvajes, cuyos niveles encontrados
fueron 10 ppb y 8,2 ppb respectivamente. Los niveles
tolerados por la FDA son de 2000 ppb por pescado.
Los PCBs son bifeniles policlorinados
que fueron usados hace más de 50 años
en la industria de la manufacturación. Por
entonces, los PCBs se catalogaron como agentes tóxicos,
y EE.UU. prohibió su uso en 1979. Aunque
no existen evidencias reales de que los PCBs encontrados
en los peces y el medioambiente sean causantes de
cáncer en humanos. De hecho, los trabajadores
de la industria expuestos a los PCBs de manera continua
no han mostrado índices de cáncer
mayores que el resto de la población.
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La
dietista del Hospital de Saint Joseph en Atlanta
dijo recientemente “la problemática con los
PCBs en el salmón es una reminiscencia del
pasado que asusta a la gente. La ingesta de PCBs
a través del salmón es tan pequeña
que no existe ningún motivo real para inquietarse.
De hecho, diariamente consumimos mayores cantidades
de PCBs a través de otros alimentos que no
son el salmón. Desafortunadamente la cobertura
prestada a los “estudios de impacto” son los causantes
de que muchos consumidores dejen de alimentarse
con productos saludables para el corazón”.
El profesor asociado de Epidemiología
y Nutrición en la Escuela Harvard de Salúd
Pública, Eric Rimm, ha manifestado recientemente
“los beneficios para la salud de la proteína
y ácidos grasos omega-3 encontrados en el
salmón salvaje o de piscifactoría
procedente de Canada o Chile, de donde EE.UU. compra
la mayoría de salmón que consume,
influirá definitivamente en disminución
de riegos de enfermedades en los americanos adultos,
cuyas principales causas de mortalidad son las enfermedades
cardiovasculares”.
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