| Ginebra
- Rumanía, Bulgaria y Serbia-Montenegro han
sido autorizados a exportar 5.830 kilogramos de
caviar durante el año en curso aunque todavía
no a los países ribereños del Mar
Caspio, anunciaron ayer fuentes de la Convención
Internacional sobre el Comercio de Especies Protegidas
(CITES, en inglés).
La autorización de
ese tipo de cuotas por parte del CITES, suscrito
actualmente por 166 Estados parte, está condicionada
al compromiso de los países productores de
caviar a aplicar un programa anual de control de
las capturas de las huevas de esturiones.
La cuota máxima de exportación fijada
es de 3.410 kilogramos de caviar para Rumanía,
1.720 kilogramos para Bulgaria y de 700 kilogramos
para Serbia y Montenegro, precisa un comunicado
de la CITES.
La exportación de esos
países ribereños del Mar Negro representa
una pequeña cantidad del comercio mundial
de caviar, dominado por los del Mar Caspio que cuentan
con el 90 por ciento, según cálculos
de la secretaría de la CITES en Ginebra.
Las cuotas para los cinco
países del Caspio -Azerbaiyán, Rusia,
Kazajistán, Turkmenistán e Irán-
están todavía pendientes de ser autorizadas,
por lo que la producción de este año
no puede ser exportada hasta que se faciliten los
datos sobre las capturas de huevas de esturiones.
El año pasado la CITES
adoptó para los países ribereños
del Caspio una cuota de exportación de caviar
de 145.760 kilogramos, de los cuales sólo
8.600 kilogramos de beluga, el más apreciado
y cotizado del mercado.
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Fuentes
de la secretaría del CITES indicaron que
no se puede descartar que este año haya una
"pausa" en la autorización de cuotas
a la exportación de caviar del Caspio, pero
calificaron de "errónea" la información
divulgada por algunos medios de comunicación
acerca de que ese organismo adoptara una "prohibición"
sobre el comercio internacional.
Al margen de las cuotas del
Mar Negro autorizado para este año, las existencias
de caviar en el comercio internacional deberían
estar agotadas, ya que actualmente sólo puede
exportarse legalmente el capturado durante el año
pasado y que se encuentra envasado y pasteurizado.
Las huevas de esturión,
que tras ser extraídas son lavadas y sazonadas
para facilitar la conservación, resultan
más exquisitas cuanto más frescas
y su periodo de conservación es de tres a
seis meses, aunque pueda prolongarse unos pocos
meses más en caso de ser sometidas a un proceso
de pasteurización.
La CITES mantiene el sistema
de cuotas a la exportación como un mecanismo
para evitar la sobreexplotación de la captura
y facilitar la reproducción del esturión
salvaje, una especie que años atrás
estuvo amenazado en el Caspio.
La secretaría del CITES
señala que además hasta el momento
no ha recibido datos sobre la producción
de caviar en la zona de los Grandes Lagos de Norteamérica,
en el Mar de Azov -a la frontera entre Rusia y Ucrania-
y en el río Amour, situado entre China y
Rusia, por lo que tampoco puede autorizar cuotas
de exportación.
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