Hong Kong
- Poco después de librarse de la amenaza
que se ceñía sobre la carne
de cerdo, el departamento de Sanidad de Hong
Kong ha alertado a sus ciudadanos de que buena
parte del pescado procedente de China en venta
en los mercados locales está infectado
por un producto químico cancerígeno.
El secretario de Sanidad, York Chow, declaró
estos días que el químico, llamado
"malaquita verde", puede haber estado
presente en el pescado durante algún
tiempo y reconoció que el ejecutivo
se ha dormido en los laureles.
Igualmente, anunció que el producto
será oficialmente prohibido en Hong
Kong el próximo viernes, 26 de agosto,
como medida de urgencia.
Al igual que en el caso de la carne de cerdo
procedente de la provincia de Henan (centro
de China), hace pocos días, las autoridades
locales únicamente conocieron el problema
después de que los importadores chinos
interrumpieran su suministro habitual.
Al principio, el cancerígeno se encontró
a finales de la semana pasada en un importante
número de muestras de anguilas, uno
de los productos importantes en la dieta de
los honkonguenses.
Poco más tarde, los análisis
revelaron que el producto había contaminado
el 30 por ciento de cinco de las especies
más demandadas por los consumidores
locales, entre las que se incluyen dos clases
de carpas, el mero o los peces de colores
comestibles.
En el asunto de las anguilas, el problema
ha alcanzado tintes dramáticos, ya
que se estima que el 90 por ciento de todo
el volumen importado desde China está
contaminado.
Por el momento, Sanidad asegura que las
muestras correspondientes a las piscifactorías
de Hong Kong no presentan amenaza.
"Muchas especies de pescado fresco,
así como las especies locales, no están
afectadas por la sustancia. Pero si el público
está preocupado, lo que deben hacer
es comer menos pescado fresco", respondió
York Chow.
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Ante este planteamiento,
el parlamento y los expertos pidieron al gobierno
que paralice de forma inmediata las exportaciones
de estos productos en lugar de pedir a los
ciudadanos que tengan cuidado.
De acuerdo con los expertos, altos niveles
de este fungicida pueden provocar cáncer
y mutaciones genéticas de carácter
irreversible.
Por el momento, los niveles de contaminación
encontrados en las muestras no son altos pero,
aún así, las principales cadenas
de supermercados han optado por detener la
importación de pescado fresco chino
para evitar problemas.
Tras conocerse la noticia, el precio del
marisco como alternativa al pescado se incrementó
en un 40 por ciento durante el fin de semana,
informaron hoy varios medios locales.
En principio, se espera que el pescado de
agua salada o el cangrejo pueda comenzar a
venderse de nuevo, hoy o mañana, en
los mercados locales.
Igualmente, las asociaciones de importadores
están tratando con proveedores de Indonesia
y de Tailandia para suplir la carencia de
pescado, aunque ya han advertido que los precios
podrían encarecerse otro 30 por ciento
más.
Tras conocer la gravedad del asunto, varios
altos cargos del departamento de Sanidad se
desplazaron hasta Pekín para tratar
el asunto con las autoridades chinas.
En principio, Hong Kong tiene previsto pedir
al gobierno chino que le permita gestionar
su seguridad alimentaria de forma directa
con las autoridades de las provincias fronterizas,
sin que todas sus relaciones deban pasar por
Pekín.
En plena crisis, no obstante, el ministerio
de Sanidad chino ofreció un respiro
al anunciar que la epidemia producida por
la bacteria "estreptococo suis",
que ha terminado con la vida 39 personas en
la provincia de Sichuan, ha quedado controlado,
al no haberse detectado nuevos casos desde
el cuatro de agosto.
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