Santander
– La regeneración marisquera en la
Bahía de Santander continúa
en marcha, como parte de un programa del Gobierno
regional.
Las primeras semillas fueron sembradas en
julio, y para ello se ha utilizado una especie
más rentable económicamente
a la autóctona. Este hecho no significa
que no se repueble también con la almeja
babosa y almeja fina, las especies naturales
de la Bahía.
Los protagonistas del programa desean hacer
la explotación de este recurso autosostenible,
y para ello han asegurado un stock de biomasa
suficiente para que el reclutamiento anual
esté garantizado.
Además, en otoño estará
concluido un estudio e investigación
de la Universidad de Cantabria sobre la evaluación
de los recursos marisqueros.
Dentro de este amplio programa se enmarca
también la instalación de una
estructura de cultivo flotante, tipo 'long-line',
un artilugio de unos 200 metros de longitud
del que cuelgan unas cestas en las que se
preengordarán, en aguas de la misma
bahía, semillas de almeja de entre
3 y 4 milímetros -alcanzarán
los 20 milímetros- que luego se utilizarán
para las siembras. De esta manera se facilita
su cultivo y se aumenta la supervivencia al
disminuir la presión ejercida por los
depredadores naturales.
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Aunque las primeras
siembras se harán con semillas compradas,
las sucesivas utilizarán también
almejas preengordadas por este sistema 'long-line'.
La instalación de los cultivos flotantes
comenzará a realizarse de forma inmediata,
explicaron las mismas fuentes, quienes apuntaron
que las semillas de almeja que se compran
para ser sembradas son de un tamaño
mayor, entre 7 y 11 milímetros, por
lo que resultan más caras y su producción
no abastece la demanda existente con la suficiente
celeridad.
Hasta ahora en Cantabria se habían
producido ciertas reticencias medioambientales
respecto al cultivo de almeja japonesa ante
el temor de una posible incidencia negativa
para las especies autóctonas. No obstante,
los estudios realizados a instancias de la
Consejería de Agricultura y Pesca han
constatado, explicó recientemente el
Ejecutivo, que tal incidencia no existe.
Cantabria era hasta ahora la única
región donde no estaba autorizado el
cultivo de almeja japonesa, una variedad presente
en el resto de las comunidades litorales españolas,
tanto del Cantábrico como del Atlántico
y el Mediterráneo, y en el resto de
Europa.
En la actualidad en la bahía se Santander
se dedican al cultivo de almeja unos 465.000
metros cuadrados, 270.000 de ellos en la zona
de San Juan, 110.000 en San Bartolomé,
25.000 en Marnay y 60.000 en Pedreña.
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