Bruselas - La
Comisión Europea (CE) propuso ayer
modificar la normativa comunitaria sobre producción
ecológica para hacerla más clara
y flexible tanto para los consumidores como
para los agricultores, mediante etiquetas
especiales, informaron fuentes comunitarias.
Todos aquellos alimentos que sean ecológicos
en un 95 por ciento tendrán que llevar
una etiqueta europea identificativa para garantizar
que no contienen organismos genéticamente
modificados (OGM).
Sólo se permitirá que los productos
finales contengan un máximo de 0,9
por ciento de OGM por contaminación
accidental para poder llevar esta etiqueta.
Los productores de alimentos ecológicos
podrán escoger entre dos tipos de etiquetas
identificativas: el logotipo de la Unión
o la indicación "producto ecológico
de la UE".
"Las nuevas normas serán más
sencillas, y permitirán una cierta
flexibilidad que tenga en cuenta las diferencias
regionales relacionadas con el clima y las
condiciones específicas de cada área",
explicó el Ejecutivo comunitario en
un comunicado.
La nueva normativa mejorará el sistema
de control de alimentos y piensos.
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Asimismo, se
reforzará la libre circulación
de productos ecológicos y el reconocimiento
mutuo de los patrones de calidad.
Se permitirán las importaciones de
productos ecológicos siempre que cumplan
las normas de la UE o que su país de
origen les haya concedido garantías
similares.
Las nuevas normas sobre el régimen
de importaciones se aplicarán a partir
de enero de 2007 y la modificación
total de la legislación europea se
prevé que entre en vigor a principios
en 2009.
La comisaria europea de Agricultura, Mariann
Fischer Boel manifestó: "Ahora,
los consumidores podrán reconocer los
productos ecológicos mucho más
fácilmente y podrán entender
sus beneficios para el medio ambiente y el
bienestar de los animales".
"Las normas actuales serán reemplazadas
por otras más sencillas y transparentes",
explicó Boel.
La comisaria añadió que esta
normativa precisará "las normas
de etiquetado" y regulará "las
importaciones, para garantizar que los consumidores
sepan qué están comprando y
que los agricultores sepan exactamente qué
normas han de seguir".
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