Vigo - El presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, se mostró ayer "sorprendido" por la decisión adoptada por la Xunta de permitir la implantación de la empresa noruega "Stolt Sea Farm" en Porto do Son (A Coruña), teniendo en cuenta su proximidad a zonas de playa y al Castro de Baroña.
En declaraciones a los medios tras presentar un espectáculo pirotécnico en el Ayuntamiento de Vigo, Fernández de Sousa reconoció ese "grado de sorpresa" por el enclave natural de Porto do Son, emplazamiento que Pescanova también estudió en su día para la instalación de su planta de rodaballo, todavía por determinar.
"Nosotros habíamos descartado esa alternativa", explicó Fernández de Sousa, quien argumentó que ese emplazamiento es "poco acertado" por los valores culturales de esa zona.
Fernández de Sousa lamentó esa decisión a favor de "nuestra competencia" (Noruega) cuando "a nosotros se nos manda a un acantilado para estudiarlo", refiriéndose a la propuesta planteada por el Ejecutivo gallego de instalar esa planta de rodaballo en Ribadeo (Lugo) y no en Cabo Touriñán como en un principio había elegido la empresa.
Además, el presidente de Pescanova agregó que ese permiso para una planta de acuicultura noruega en Porto do Son se ha dado en un momento "poco adecuado", puesto que en el ese país escandinavo todavía continúan apresados tres buques gallegos, por presunta pesca ilegal. |
Según Fernández de Sousa, los apresamientos en alta mar al "Arosa Quince", "Arosa Doce" y "Arosa Nueve" constituyen una "transgresión completa" al derecho internacional. Por ello, no entiende que a Noruega se le entregue "playas" cuando "nuestro tripulantes está allí apresados" y pidió llevar al país al Tribunal Internacional de La Haya.
El presidente de Pescanova tildó esa concesión de la Xunta a Noruega de un trato "un poco absurdo", porque en la zona de Porto do Son, en su opinión, no se debería implantar ninguna planta de acuicultura.
"Corrubedo no era apropiado, pero el Castro de Baroña tampoco", subrayó. Para Fernández de Sousa, por parte de la Consellería de Medio Ambiente ha habido una "confusión clara" entre lo que es una zona re-natura y lo que es un parque natural.
En cuanto a si le parece óptima la apuesta de Ribadeo para esa planta de Pescanova, Fernández de Sousa afirmó que toda empresa debe valorar "su interés económico", y que, precisamente, la empresa gallega se encuentra en fase de estudio económico a esa alternativa, pero que tampoco descarta otras ubicaciones en Portugal.
Con respecto a la ampliación de la planta de Xove (Lugo), Fernández de Sousa se mostró convencido de que, finalmente, podrá inaugurarse el próximo mes de octubre. |