Santiago de Chile - En las últimas semanas la salmonicultura chilena está sufriendo duros ataques por parte de las ONGs nacionales e internacionales que acusan a los productores del sur de este país de deficientes estándares ambientales, sanitarios y laborales con los que trabajan.
A estas acusaciones hay que sumar que en las últimas semanas se ha desarrollado una huelga de trabajadores de AquaChile (la primera compañía salmonera de Chile y la segunda a nivel mundial) y otra de Mainstream/Cermaq solicitando mejoras salariales.
También la Cámara de Diputados está realizando una investigación acerca de las condiciones y estándares con los que está operando esta industria.
Los salmonicultores chilenos, que exportan el 98 por ciento de su producción, están siendo presionados por parte de la sociedad nacional e internacional para que mejoren sus condiciones ambientales, sanitarias y laborales.
Un reciente estudio del ministerio del Trabajo afirma que el índice de violaciones a la legislación laboral afectó en el primer semestre a un 80 por ciento de las empresas.
En respuesta a estas acusaciones, el vicepresidente de la Asociación de la Industria del Salmón de Chile, Francisco Ariztía, en una entrevista concedida al diario La Tercera el pasado mes de julio critico la postura de las ONGs que están desprestigiando la industria en este país y están realizando campaña contra la actividad. |
Aristía concretamente se refirió a la organización Oceana y a su director Marcel Claude de quien dijo que “estaría muy contenta (Oceana) si acaso la industria salmonicultora desapareciera del país”.
El directivo de SalmónChile también critico la postura del diputado Fidel Espinosa (PS), ya que según explicaba en la entrevista, “nosotros tenemos el cuero lo suficientemente duro como para oír falsedades de personas como Marcel Claude, pero sí nos sorprende que esas falsedades sean repetidas por el diputado Espinoza”.
También en una entrevista concedida por el presidente de SalmónChile, Carlos Vial, a Diario Financiero, y en la misma línea que las declaraciones de Francisco Ariztía, el ejecutivo criticaba la postura del Gobierno de la nación andina sobre la siniestralidad laboral y las condiciones de trabajo.
Según dijo Carlos Vial, “miremos el peso de las acusaciones, cuáles son los datos que las sustentan. Terram publicó un estudio para el que entrevistó a 140 personas y concluye que las condiciones laborales no son buenas. Nosotros le encargamos una encuesta a la Universidad de Chile que analizó entre 1.000 y 15.000 personas. Otros critican las condiciones de seguridad, fuimos a la ACHS y pedimos un informe sobre accidentabilidad que dice justamente lo contrario. El mismo Gobierno en un estudio sobre contratación y subcontratación habla de que la sindicalización en este sector es más alta que en el promedio nacional. Hay que ser serios y rigurosos”. |