Santiago de Compostela - El director general de Recursos Marinos de la Consellería de Pesca, Francisco Nicolás Fernández Cortés, dijo ayer que la empresa Pescanova no fue discriminada ni sufrió agravio respecto a la noruega Stolt Sea Farm, a la hora de reubicar las plantas de acuicultura que ambas tenían proyectadas en territorio gallego.
Fernández Cortés dijo que Pescanova fue la primera firma que tuvo la posibilidad de elegir otro enclave para instalar la factoría cuya construcción se descartó en Cabo Touriñán.
Además, explicó que "a Pescanova se le ofrecieron otras alternativas y eligió la que quiso", atendiendo principalmente a criterios empresariales, precisó.
El director general dijo que una vez que el actual equipo de la Consellería se incorporó tras las elecciones decidió revisar el plan sobre tecnologías alimentarias y en concreto en lo que hacía referencia a la instalación de plantas acuícolas, el cual, según Fernández, el anterior Gobierno del PP había aprobado en julio "de manera precipitada". |
Dicho plan planteaba, según explicó, alguna deficiencia desde el punto de vista medioambiental, en cuanto a que algunos proyectos para la instalación de plantas de acuicultura se planteaban en áreas naturales protegidas.
En este sentido, explicó que a todas las empresas se les ofreció la posibilidad de elegir espacios alternativos para ubicar sus factorías con el fin de no interferir en los espacios naturales protegidos y a la vez no frenar las iniciativas empresariales.
Por último, el director general de Recursos Marinos explicó que la construcción de la factoría de Solt Sea Farm se descartó inicialmente en una zona próxima a la población de Corrubedo pero la "presión social" y la posterior recomendación de las autoridades medioambientales aconsejaron modificar la ubicación y finalmente será instalada en Porto do Son.
Finalmente, indicó que la nueva planta acuícola de Stolt Sea Farm se construirá 1.500 metros al norte del castro celta de Baroña. |