A Coruña
15/12/2006 - Las mariscadoras de la ría
de O Burgo rompieron ayer las negociaciones
que mantenían con la Consellería
de Pesca al no conseguir un compromiso para
que se aumente la vigilancia contra el furtivismo
y anunciaron que estudian nuevas movilizaciones.
Las trabajadoras se entrevistaron con la
delegada de Pesca en A Coruña, Rosa
Liaño, y decidieron levantarse de la
mesa cuando la representante autonómica
les afirmó que la vigilancia se quedaba
"como hasta ahora".
"Y ahí nos levantamos y nos
marchamos, porque no estamos de acuerdo",
explicó en declaraciones posteriores
a los periodistas la portavoz de este colectivo
Teresa Penelas, quien indicó que su
principal objetivo es que se les garantice
la vigilancia del banco de marisco.
"No es lo mismo que nos den un caramelo
hoy y que para el año 2008 no tengamos
marisco para coger, porque si no hay vigilancia
no hay marisco", apostilló Penelas
en alusión al plan de trabajo ofrecido
para 2007.
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Pesca propone
diez días de trabajo al mes para siembra
y regeneración del banco, por los que
ofrece 72 euros al día, algo que el
colectivo rechaza porque, una vez pagados
los gastos, les quedarían una "cantidad
insuficiente para vivir", afirmaron.
Las mariscadoras recordaron que el propio
delegado del Gobierno en Galicia, Manuel Ameijeiras,
les prometió que iba a coordinar una
"vigilancia intensiva", aunque,
como observó Penelas, "no se ve,
porque los furtivos están trabajando
a sus anchas".
Las afectadas celebrarán mañana
una asamblea para acordar nuevas medidas de
protesta, como los cortes de tráfico
semanales que organizaron en la principal
vía de acceso a la ciudad de A Coruña,
y no descartan "endurecerlas".
Además, por la tarde se reunirán
con representantes sindicales con la intención
de que a partir de ahora participen en cualquier
negociación que realice con la Administración.
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