A Coruña
– El posible acuerdo entre la Xunta de Galicia
y Pescanova para reubicar la planta de rodaballos,
que la empresa tenía intención
de instalar en Touriñán, parece
que se repartirá entre Ribadeo y Xove.
El alcalde de Xove, Jesús López
González, aseguraba hace unos días
a través de la Opinión de la
Coruña, que la empresa ha presentado
un proyecto para desarrollar en Punta Morás,
una instalación de aproximadamente
1.400 piscinas de cría.
"Nosotros ya conocemos lo que es esto
porque, aunque pequeña, ya teníamos
aquí una planta de rodaballo. Es una
industria que no contamina ni produce ruidos,
sólo da beneficios porque crea bastantes
puestos de trabajo. El ayuntamiento da a Pescanova
todo tipo de facilidades para que se instale
aquí", añadió López
González al Diario coruñés.
Serán dos las plantas que construirá
Pescanova: "una en Xove y otra en Ribadeo,
aunque en total serán tres los proyectos
a realizar en ambos municipios". Para
Xove, asegura su alcalde, supone un avance
importante y no por cuestiones impositivas,
"porque este tipo de empresas aquí
están prácticamente exentas",
dice López González, alcalde
popular de Xove.
El proyecto de nueva planta surge a raíz
del enfrentamiento entre Pescanova y la Xunta,
si bien la empresa ya tenía conocimiento
de la existencia de los terrenos ahora elegidos
en Punta Morás y que son propiedad
de la empresa norteamericana Alcoa. El expediente
presentado en Xove por Pescanova saldrá
próximamente a información pública.
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Por su parte,
en el ayuntamiento lucense de Ribadeo, en
el lugar de Pena do Corgo, parroquia de Piñeira,
Pescanova creará un nuevo centro piscícola,
al que destinará cerca de 40 millones
de euros. Permitirá la creación
de un centenar de puestos de trabajo, algo
que confirmó el alcalde ribadiense,
Balbino Pérez Vacas, quien asegura
que, de momento, no hay nada oficial pero
que "los tiros se dirigen aquí,
a Ribadeo".
"La decisión corresponde, no
obstante, al Gobierno gallego en cuanto a
su ubicación. Esta irá a Pena
do Corgo, en la parroquia de Piñeira,
en cuanto se decida por la Xunta. El agua
del mar en la zona es absolutamente limpia,
sin contaminación de ningún
tipo porque es mar abierto. Sólo roca
y agua, con lo que el suministro de agua salada
a la planta se hará directamente del
mar".
Por parte de la alcaldía no hay obstáculos
para la construcción de esta piscifactoría,
afirma el alcalde ribadense: "Nosotros
la vamos a apoyar. Creemos que es lo que hace
falta en esta zona. En cuanto se conjuguen
sostenibilidad y creación de empleo
se dará el último paso".
Por parte de Pescanova ha habido contactos
con el ayuntamiento porque "estaban interesados
y esto puede ser una maná para la zona;
hablamos de más de 100 puestos de trabajo
directos y una inversión de 40 millones
de euros". Tanto en un caso como en el
otro Pescanova está a punto de finalizar
el proceso de negociación y, según
los alcaldes consultados, ha iniciado la compra
de terrenos que, en el caso de Xove, pertenecen
todos a un único propietario, la compañía
Alcoa.
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