Bruselas - España
teme que sus productores de frutas y hortalizas,
así como el sector pesquero sufran
las consecuencias más "drásticas"
de la liberalización comercial que
negocian los países de la Organización
Mundial del Comercio (OMC), informaron ayer
fuentes comunitarias.
Los últimos borradores presentados
a la OMC, sobre los que una gran parte de
sus socios negociarán esta semana preocupan
a España y a otros ocho países
de la UE, según ha quedado de manifiesto
en reuniones del Comité 133 -expertos
en Comercio de los Veinticinco-.
España tiene una preocupación
especial por el capítulo de la negociación
de bienes industriales (NAMA, en inglés)
ya que el último borrador de acuerdo
en este sector incluye una fórmula
de reducción de aranceles para los
productos pesqueros que perjudicaría
a su sector.
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El texto sobre
NAMA plantea recortes de impuestos aduaneros
que serían superiores para los países
desarrollados, como los de la UE y Estados
Unidos y más moderados en el caso de
países en desarrollo y con rebajas
más altas para los productos con mayor
protección, actualmente, según
la misma fuente.
Esto podría significar un incremento
de la competencia de los países del
Sureste asiático para los productos
pesqueros comunitarios, según denuncias
expresadas por el sector conservero español.
Los borradores han sido elaborados por los
presidentes de los comités negociadores
de Agricultura y de acceso a mercados para
bienes industriales (NAMA)de la OMC, los embajadores
de Nueva Zelanda, Crawford Falconer, y de
Canadá, Don Stephenson, respectivamente.
Una gran parte de la OMC intentará
avanzar esta semana dentro de los objetivos
de la negociación para la reducción
de aranceles, en el marco de la Ronda de Doha
iniciada en 2001, cuyo fin es profundizar
en la liberalización comercial.
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