Santiago de Compostela
- El vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana,
afirmó ayer que "Pescanova sabe
que no tiene otro sitio mejor en el mundo
para sus proyectos de acuicultura que aquí,
en Galicia".
En declaraciones a los medios informativos
sobre la posibilidad de que la empresa ubique
finalmente su proyecto de rodaballo en Portugal,
el político nacionalista consideró
que es "necesario compatibilizar intereses".
Para Quintana, "los legítimos
intereses de una empresa tienen que estar
siempre en consonancia con lo que son los
intereses del conjunto de la sociedad y el
mayor interés que tiene una sociedad
siempre es la conservación de su territorio,
porque sin territorio no hay desarrollo".
En opinión del vicepresidente, ambos
intereses "no son incompatibles"
y, "precisamente para compatibilizarlos
están los Gobiernos, la democracia
consiste en eso; periódicamente los
ciudadanos eligen a alguien que se ocupe de
esa compatibilización".
Anxo Quintana reiteró que "este
Gobierno tiene una apuesta clara y decidida
por la acuicultura", pues "nos parece
un sector fundamental para el país
y para aprovechar todo nuestro potencial y
nuestra riqueza natural desde una perspectiva
productiva".
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Insistió
en que "la evidencia de que este Gobierno
apuesta por la acuicultura es que proyectos
como el que ahora se está discutiendo
de Pescanova tiene una financiación
de hasta el 50 % a fondo perdido, que este
Gobierno propicia".
"Lo que sucede -agregó- es que
parece normal también que el Gobierno
tenga algo que decir al respecto de cómo
se debe poner en marcha esa actividad, buscando
siempre soluciones".
Tras reiterar que el Gobierno está
"para dar alternativas y para prestar
apoyo para que los proyectos empresariales
finalmente se acaben haciendo y haciendo bien",
el dirigente expresó su esperanza de
que "Pescanova así lo entienda
y aproveche la oportunidad que el Gobierno
gallego pone a su disposición, que
no es otra que la de que pueda hacer el proyecto
que tiene pensado, pero que lo hagamos de
acuerdo con las directrices que sólo
el Gobierno puede establecer".
Anxo Quintana concluyó que "haríamos
muy mal en Galicia si las empresas se dedicaran
a gobernar", pues "cada uno tiene
que actuar en su campo".
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