Santiago de Compostela
- El presidente de la Xunta de Galicia, Emilio
Pérez Touriño, aseguró
ayer que la "única" herencia
que el PP le dejó a la Costa da Morte
es el "chapapote del Prestige y la emigración
a Canarias".
Pérez Touriño respondió
de esta forma a una pregunta de los periodistas
tras el Consello de la Xunta sobre las recientes
declaraciones del presidente del PPdeG, Alberto
Núñez Feijóo, sobre la
decisión de la Xunta de no autorizar
a la empresa Pescanova a instalar una planta
para la cría de rodaballo en el cabo
Touriñán.
Según el líder de los populares,
el Gobierno que preside Pérez Touriño
habría desechado este proyecto porque
el alcalde de la localidad -Muxía-
es del PP, y desde la Xunta se pretendería
impulsar el municipio de Ribadeo (Lugo), cuyo
alcalde es socialista.
El titular de la Xunta afirmó que
el líder del PP practica una política
de corto alcance, basada en las acusaciones
sin sentido, "probablemente a la altura
de quien las hace", dijo.
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Pérez
Touriño reivindicó el compromiso
del Ejecutivo autonómico con la Costa
da Morte, que se plasma en la presentación
de "inversiones por más de trescientos
millones de euros" para mejorar las infraestructuras,
y en un plan de reequilibrio para la zona
que será presentado el mes de junio,
dijo.
Además, el presidente de la Xunta
aseguró que en los nueve meses que
lleva al frente del Gobierno había
recibido a todos los alcaldes de la Costa
da Morte, la mitad del PP, más veces
que Manuel Fraga en todo su tiempo, "y
ahí está la diferencia entre
el PP y quien les habla", indicó.
"La Costa da Morte -apuntó- conoció
con el PP la despoblación, el aislamiento,
la incomunicación y la emigración
de los jóvenes lejos de la tierra,
de Galicia. Esa es la herencia del señor
Núñez Feijóo, del señor
Fraga" con la zona.
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