Estrasburgo (Francia)
- El Parlamento Europeo (PE) aprobó
ayer un compromiso con el Consejo de la UE
para limitar en las etiquetas de los alimentos
el uso de mensajes alusivos a sus ventajas
para la salud, como "es bueno para..."
o "ayuda a adelgazar".
El pleno de la Eurocámara dio el visto
bueno a dos reglamentaciones, acordadas con
el Consejo, una para controlar ese tipo de
mensajes y, otra, para armonizar la adición
de vitaminas, minerales y otras sustancias
a los alimentos en la Unión Europea
(UE).
La normativa sobre mensajes tiene como fin
regular eslóganes como "bajo contenido
de materias grasas", que se usan en las
etiquetas, en la presentación o en
la publicidad de los productos.
Solamente podrán emplearse las alegaciones
que se ajusten a las reglas incluidas en la
nueva normativa, una vez que sea ratificada
definitivamente y que entrará en vigor
20 días después de su publicación
en el Diario Oficial de la UE (DOCE).
La normativa comunitaria prohíbe expresamente
atribuir a un producto alimenticio propiedades
de prevención, tratamiento o curación
de una enfermedad humana o cualquier referencia
a estas ventajas.
Para usar un mensaje, es necesaria una autorización
previa, cuya obtención puede tardar
un año y medio o dos años, pero
se ha introducido un "procedimiento acelerado",
que permitirá recortar la tramitación
a un período máximo de ocho
meses, según enmiendas aprobadas hoy
por el PE.
Ese proceso acelerado no podrá aplicarse
en alimentos con los que se alega reducir
riesgos o que van específicamente dirigidos
a los niños.
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La Agencia Europea
para la Salud Alimentaria intervendrá
en ese trámite.
Además, se establecerá un registro
que recoja las alegaciones de propiedades
saludables, de modo que los productores que
deseen introducir un nuevo producto simplemente
con dirigirse al registro puedan saber qué
normas hay que cumplir.
En un año, la Comisión creará
también coeficientes de grasas, azúcar
y sal de los productos, que servirán
de referencia para los fabricantes que quieran
mencionar esos ingredientes en las etiquetas.
Los alimentos frescos como la fruta, las
verduras o el pan quedan excluidos del nuevo
reglamento y hasta que haya otra norma específica,
en este caso se aplicarán las reglas
nacionales.
La Eurocámara aprobó otro compromiso
para armonizar la adición de vitaminas,
minerales y otras sustancias determinadas
a los alimentos.
Esta normativa enumera las vitaminas y los
minerales que pueden añadirse a los
alimentos, así como los preparados
vitamínicos y las sales minerales que
pueden emplearse como ingredientes.
Por otra parte, podrán establecerse
otros alimentos o categorías de alimentos
a los que no podrán añadirse
"determinadas" sustancias.
La Comisión también ha de establecer
las cantidades máximas de vitaminas
o minerales que se pueden añadir a
los alimentos a más tardar dos años
después de la entrada en vigor del
reglamento.
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