Madrid - Los científicos del Comité Científico de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) estiman necesario extender la veda estacional del cerco de mayo a julio para la pesca del atún rojo, además de un incremento notable de la talla mínima hasta los 30 kilos.
Según un comunicado remitido por la organización ecologista WWF/Adena, los expertos, reunidos la semana pasada en Madrid para analizar la situación de esta pesquería, han insistido en que "únicamente estas dos medidas, en paralelo, podrían "evitar el colapso y llevar a una recuperación mínima de la población".
Señala que los científicos han confirmado "la situación límite y fuera de control del atún rojo en el Mediterráneo y del Atlántico Este.
Los expertos estiman que las capturas sostenibles a corto plazo no deben superar las 15.000 toneladas anuales, lo que significa menos de un tercio de las actuales. |
Adena indica que los científicos han realizado un llamamiento sin precedentes para alertar sobre la crítica situación a la que se enfrenta la pesquería de atún rojo, a no ser que se adopten medidas rigurosas de conservación en la reunión de ICCAT que se celebrará en noviembre en Dubrovnik (Croacia).
El ICCAT ha revelado que la flota de cerco de Francia reconoció unas capturas superiores, en más de un 50 por ciento, a la cuota asignada y que en 2005, esta era de 6.192 toneladas y ha declarado a ICCAT unas 9.455 toneladas, lo que supone aceptar capturas ilegales de más de 3.000 toneladas.
WWF/Adena aplaude la seriedad del trabajo de los científicos y urge al ICCAT a que sigan rigurosamente sus recomendaciones en el encuentro en Croacia, en especial, la Unión Europea , que representa a todos los Estados Miembros implicados en esta pesquería.
Raúl García, responsable de pesquerías de WWF/Adena, comentó que " la UE será responsable de la pérdida de esta pesquería si no apoya plenamente el plan de recuperación de los científicos". |