O Grove (Pontevedra)
– El grupo de trabajo liderado por José
Iglesias, del IEO de Vigo, consigue óptimos
resultados en la alimentación de paralarvas
de pulpo (Octopus vulgaris) a través
del enriquecimiento de artemia con la microalga
Nannochloropsis sp., según el póster
presentado en el Foro de los Recursos Marinos
de O Grove que fue merecedor del segundo premio
al mejor panel.
“Cerrar el ciclo” (conseguir adultos a partir
de huevos obtenidos en un centro de reproducción)
en la cría del pulpo es una de las
asignaturas pendientes de la acuicultura en
el mundo, pese al intenso esfuerzo que se
viene realizando desde la última década,
la producción industrial de pulpo en
centros de reproducción aún
no es posible.
En España, tan solo dos grupos de
trabajo han podido “cerrar el ciclo”, y han
sido el grupo de investigación de Iglesias
y el de Carrasco. Para ello, además
de la artemia, emplearon larvas de quisquilla
(Palaemon serratus), cangrejo ermitaño
(Pagurus prideaux) o centolla (Maja brachydactyla).
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Lo importante
es que conseguir salvar las dificultades planteadas,
con el empleo únicamente de artemia
en las fases de paralarvas y juveniles bentónicos,
parece estar un poco más cerca, si
se enriquece tal y como muestra el poster,
durante 24 horas con Nannochloropsis sp.,.
Según señala, “Nannochloropsis
ejerce un efecto fortalecedor sobre las paralarvas
de pulpo, especialmente en el primer mes de
vida”.
Ahora el esfuerzo deberá ir dirigido
a conseguir más resultados favorables
en este primer mes de vida, y encontrar la
dieta más adecuada para el resto del
desarrollo, ya que a partir de la fase de
engorde el comportamiento del animal es sumamente
satisfactorio.
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