Santander -
El proyecto de Ley de Pesca en Aguas Continentales
de Cantabria supedita cualquier aprovechamiento
a una planificación previa, a través
de tres instrumentos que serán desarrollados
una vez que entre en vigor, y pone el énfasis
en la conservación y la recuperación
de las especies.
Estas son algunas de las novedades de esta
futura norma, que fue aprobada el pasado 5
de octubre por el Gobierno de Cantabria y
ha sido remitida al Parlamento para ser debatida.
La nueva ley que regulará la pesca
fluvial y lacustre en la comunidad autónoma
fue presentada ayer, en rueda de prensa, por
el consejero de Ganadería, Agricultura
y Pesca, Jesús Oria, quien confió
en que esta norma obtenga el máximo
consenso en la Cámara.
Según explicó, su objetivo
es actualizar y mejorar la normativa autonómica
sobre esta materia, garantizando un aprovechamiento
racional de las especies piscícolas
y la conservación y recuperación
de sus hábitats.
El desarrollo legislativo autonómico
sobre la pesca continental ha sido "muy
modesto" y se ha limitado a algunas consideraciones
recogidas en normas generales y a las órdenes
anuales que regulaban la campaña fluvial,
hasta el punto de que hasta que se apruebe
la nueva Ley en Cantabria estará en
vigor la Ley de Pesca Fluvial de 1942, de
carácter estatal.
A las órdenes anuales de pesca se
sumarán como instrumentos de planificación
un Plan Regional de Ordenación Piscícola
y planes técnicos de pesca, que desarrollarán
el anterior y cuyo ámbito podrá
ser una o varias cuencas fluviales.
Otras de las novedades que incluye el texto
es la creación de un registro regional
de infractores, para impedir que quien esté
inhabilitado para pescar por haber cometido
una infracción grave o muy grave pueda
obtener una licencia.
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Las infracciones
y sanciones que se tipifican en el proyecto
están en línea con las que ya
recoge la Ley de Conservación de la
Naturaleza.
Así, se establecen sanciones de 60
a 300 euros para las faltas leves, de 300
a 3.000 para las graves y de 3.000 a 60.000
para las muy graves.
Según explicó el subdirector
general de Montes y Conservación de
la Naturaleza, Antonio Lucio, una infracción
leve sería, por ejemplo, incumplir
lo establecido sobre los días de pesca
o las tallas de las especies; una grave, pescar
sin licencia y una muy grave, usar métodos
prohibidos como la dinamita.
Junto a las sanciones, el texto contempla
medidas reparadoras, de tal forma que recoge
la posibilidad de que el infractor deba devolver
a su estado original los daños causados.
Las medidas para la conservación de
las especies tienen un peso importante y establecen
que se harán seguimientos de las distintas
poblaciones como la trucha, la lamprea o el
sábalo como los que ya se efectúan
con el salmón.
El consejero hizo hincapié en que
el texto ha sido elaborado con una "amplísima
participación". El borrador, señaló,
fue distribuido entre más de 160 colectivos
e incorporó sus propuestas, además
de algunas sugerencias del Consejo Económico
y Social.
A juicio de Oria, la aprobación de
las leyes de Conservación de la Naturaleza,
Caza y ahora Pesca Continental, junto a la
reforma de la estructura orgánica de
su departamento configuran una "legislatura
clave" para el futuro de la biodiversidad
de Cantabria.
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