Santiago de
Compostela - Los patrones mayores de las zonas
marisqueras más afectadas por las riadas
espresaron ayer a los medios de comunicación
su "impotencia" para combatir la
afluencia de material provocada por las lluvias
de los últimos días en Galicia.
Baltasar Rodríguez, patrón
mayor de Rianxo, y Manuel Maneiro, de A Pobra,
dos de las zonas más afectadas, coincidieron
en subrayar que los bancos que limpian una
jornada los encuentran igual al día
siguiente, a pesar de haber retirado toneladas
del material arrastrado por el agua desde
los montes quemados el pasado mes de agosto.
Maneiro explicó que "no se ve
el final", pues "lo que limpiamos
ayer está hoy igual, quietas una tanda
y llega otra", e informó de que
ya habían trasladado a la zona de depósito
300 toneladas de materiales y tienen otras
tantas acumuladas para su traslado, además
de lo que continúa sobre la arena.
En la playa de Raposiños (A Coruña),
dependiente de esta Cofradía y en la
que marisquean entre 250 y 300 personas, se
ha perdido ya definitivamente una parte de
la producción futura por mortandad
del marisco y "estamos trabajando muy
duro -agregó el patrón mayor-
para salvar la mayor parte posible".
En esta zona trabajan dos cuadrillas de Tragsa
y entre 50 y 60 mariscadores, apoyados por
una pala, dos tractores y un camión,
pero Manuel Maneiro resaltó que, "si
continúan las lluvias a este ritmo,
ya no podremos aguantar mucho más tiempo".
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También
Baltasar Rodríguez, de Rianxo, en cuyos
bancos trabajan unas 20 personas de Tragsa
para su limpieza con una pala y un tractor
con cuchara, considera que pasarán
meses hasta recuperar la normalidad, pues
en la playa de A Torre se ha perdido prácticamente
toda la producción futura.
Rodríguez señaló que
"nunca pasó algo igual" y
que la situación debió de haberse
previsto tras los incendios de este verano.
Tras exclamar que "a esto no se le ve
el fin", el representante de la Cofradía
explicó que lo más dañino
es una especie de "papilla", mezcla
de tierra quemada y ceniza que "hace
el mismo efecto que el chapapote", impide
que el oxígeno llegue al marisco y
lo mata.
El patrón mayor informó de
que en la jornada de anteayer habían
retirado de A Torre de 60 a 70 toneladas "y
hoy está igual", de forma que
los trabajadores que limpian "no salen
de allí", deben continuar siempre
en el mismo lugar, pues cuando limpian una
zona, está igual al día siguiente,
insistió.
"No sabemos cuando podremos volver a
trabajar", concluyó el patrón
mayor.
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