Madrid - La
ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación
(MAPA), Elena Espinosa, destacó ayer
en el Senado que el Gobierno tiene un control
"minucioso" sobre las granjas de
engorde de atún rojo, con la incorporación
a esta campaña de observadores a bordo
y en las propias instalaciones para ejercer
un control "in situ" de todas las
operaciones de pesca que se llevan a cabo.
Espinosa que respondió así
a la pregunta del senador nacionalista vasco,
Víctor Bravo, sobre la proliferación
de "granjas de engorde" del atún
rojo en la costa Mediterránea, indicó
que no se puede hablar de proliferación
de las mismas, ya que de las 14 instalaciones
registradas tan sólo funcionan 6 en
la actualidad, es decir, menos del 50 por
ciento.
Hizo hincapié en que, desde el pasado
mes de julio, se han trasladado observadores
a las granjas con la finalidad de aumentar
y mejorar el control existente, así
como para disponer de datos sobre las cantidades
de atunes que entran en granja y su procedencia
y contribuir de esta forma a la evaluación
de la especie.
Señaló que el Gobierno es consciente
de que esta actividad, que ha permitido el
desarrollo de una industria nacional con la
consecuente creación de empleo, "debe
ser regulada" dada la problemática
existente en torno a la explotación
del atún rojo en el Mediterráneo.
La ministra subrayó el "minucioso"
control que realiza su Departamento sobre
la pesquería y las granjas de engorde
de atún rojo, que responde a la normativa
emanada de la Comisión Internacional
para la Conservación del Atún
Atlántico (ICCAT) y al empeño
de apoyar "una pesca responsable".
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También
hizo referencia a la propuesta hecha publica
por el Gobierno durante la XIX Reunión
de la Comisión Internacional para la
Conservación del Atún Atlántico
(ICCAT) que se celebra en Sevilla en noviembre,
en el que se proponía un regulación
a nivel internacional del atún rojo
en el Mediterráneo para "preservar
el recurso a medio y largo plazo".
Por su parte, el senador nacionalista lamentó
la mala gestión y proliferación
de estas instalaciones y alertó que
de no ejercerse un "buen control"
sobre estas instalaciones "la pesca tradicional
mediterránea se irá al carajo".
La Comisión Internacional para la
Conservación del Atún Atlántico
(ICCAT) fijó en 2002, en una reunión
celebrada en Bilbao, una cuota de 128.000
toneladas -32.000 anuales- hasta el 2006 de
atún rojo del Atlántico este
y Mediterráneo.
De esta cuota, a la Unión Europea
le correspondió un total de 77.664
toneladas, de la que 18.582 eran para el 2003,
18.450 para 2004, 18.331 para 2005 y 18.301
para 2006.
En España, principal productor europeo
de atún por delante de Malta y Turquía,
operan catorce granjas de engorde oficialmente
registradas, con una capacidad de engorde
con una capacidad cercana a los 11.800 toneladas.
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