Santander -
El 34 por ciento de los consumidores españoles
prima la salud a la hora de comprar los productos
alimenticios que llevan a sus hogares, destacó
ayer la directora general de Industria Agroalimentaria
y Alimentación del Ministerio de Agricultura,
Pesca y Alimentación (MAPA), Almudena
Rodríguez.
Otras factores que condicionan la selección
de estos productos es la rapidez de preparación
de los mismos, la costumbre y el placer, añadió
Rodríguez, durante su intervención
en el curso que sobre Seguridad Alimentaria
se ha celebrado esta semana en la Universidad
Internacional Menéndez Pelayo.
Rodríguez recordó que el consumidor
es quien determina en "gran medida"
las tendencias de la industria alimentaria
y aseguró que los cambios sociales
que se están produciendo actualmente
y que inciden en la estructura de los hogares,
están modificando los hábitos
de consumo.
La responsable de Industria Agroalimentaria
del Ministerio se refirió a distintos
hábitos de consumo, como el de las
personas que viven solas o las parejas sin
niños, que "cada vez hay más".
Según Almudena Rodríguez, estas
personas se caracterizan por un alto consumo
de platos preparados y una "importante"
preocupación por comer productos saludables.
"Los adultos independientes son muy
hedonistas y están muy preocupados
por la salud", aseguró.
Por otra parte, los jóvenes independientes,
que tienen un "menor peso poblacional",
son "muy innovadores e impulsivos"
a la hora de alimentarse y están dispuestos
a pagar aquello que les ahorre tiempo a la
hora de cocinar.
Otro rasgo que define a los consumidores
españoles es su "fidelidad a las
marcas", afirmó Rodríguez.
Un 80 por ciento de los consumidores afirman
comprar siempre las mismas marcas, un 15 por
ciento compra la más barata dentro
de una serie de firmas preseleccionadas y
un 3,8 por ciento se decanta por los productos
más baratos aunque su nombre "no
sea conocido".
|
Por ello, las
grandes empresas, que suponen menos de un
1 por ciento del total de la industria agroalimentaria
española, son las que más se
preocupan sobre este aspecto llegando en ocasiones,
afirmó Rodríguez, a "invertir
más en la marca que en el producto".
Respecto a la distribución de los
productos alimentarios, las encuestas señalan
que los consumidores españoles se decantan
por los supermercados en detrimento de las
tiendas tradicionales que, sin embargo, son
las elegidas para la compra de productos frescos.
Los españoles acudimos a los supermercados
una media de 18 veces al mes y gastamos aproximadamente
15 euros por compra, recordó Rodríguez,
quien añadió que en los últimos
cinco años se está imponiendo
una nueva tendencia que consiste en visitar
el supermercado un menor número de
veces y gastar más en cada compra.
El sector agroalimentario español
constituye la "principal" industria
manufacturera, con una facturación
del 17 por ciento del conjunto de la industria.
Las industrias cárnicas, lácteas,
conserveras, las de alimentación animal
y las de aceites y grasas absorben el 55 por
ciento del total de ventas netas del sector.
Almudena Rodríguez advirtió
de la "amenaza" que puede suponer
para esta industria, compuesta por un 99,1
por ciento de pequeñas y medianas empresas,
la liberalización del comercio mundial
ya que, al ser un sector "muy atomizado"
tiene "poca capacidad exportadora".
Otro "debilidad" del sector es,
según apuntó Rodríguez,
la dependencia que tiene de diversas materias
primas sujetas a las condiciones climatológicas.
Para enfrentarse a estas dificultades, Rodríguez
abogó por aprovechar el incremento
del consumo en los países en vías
de desarrollo ya que, al aumentar sus rentas,
también aumentan sus gastos en productos
agroalimentarios.
|