Santiago de Compostela 13/08/2007 - La empresa coruñesa Porto-Muíños ha ampliado en ocho nuevas especies el catálogo de algas alimentarias que comercializa, gracias a un estudio detallado de las especies existentes en las costas gallegas y de sus valores nutritivos.
El análisis del alga como producto comercializable que realiza esta empresa de Cambre abarca desde su composición hasta su adecuación a la cocina gallega para conocer las posibilidades de incorporación tanto a la hostelería como en el ámbito doméstico.
El proyecto incluye la realización de un inventario de las clases de algas existentes y estudios sobre técnicas de procesado, aplicaciones culinarias y propiedades nutricionales.
La investigación cuenta con el apoyo de la Consellería de Innovación e Industria, a través de la Dirección General de Investigación, Desarrollo e Innovación que se ocupa del Programa de Recursos Marinos, y la cuantía de la ayuda es de 80.668 euros hasta 2008, según informó este departamento en un comunicado.
Según los responsables del estudio, la industria de las algas está en pleno proceso de crecimiento y Porto-Muíños multiplicó en los últimos cinco años por diez el volumen de ventas.
El equipo de investigación de la empresa explica que las costas del norte y especialmente las del noroeste son las que cuentan con mejores bancos de algas alimentarias.
"En Galicia tenemos una gran diversidad de especies y los mayores y mejores bancos", explica la bióloga Manuela Buján según se informa en un comunicado de la Consellería de Innovación e Industria. |
Actualmente, señala, en las costas gallegas hay registradas 618 especies de algas mariñas, de las que cerca de un centenar de ellas son macroalgas, con un tamaño que permite explotarlas con propósitos culinarios.
El trabajo de catalogación de las especies llevado a cabo por Porto-Muíños permitió incorporar ocho nuevas especies a su catálogo de algas alimentarias, en el que anteriormente figuraban siete. Sus opciones en el mercado dependen de los valores nutritivos y gastronómicos, de sus características organolépticas, como el sabor, de la textura o el color, pero también de la abundancia, de la estacionalidad o de las facilidades para su recogida.
Manuela Buján subraya las interesantes propiedades nutricionales y únicas de las algas, y precisa que aunque su composición es muy variable dependiendo de la especie, este producto destaca en su opinión por su contenido en proteínas, en minerales, en fibra alimentaria, en vitaminas y en sustancias antioxidantes y probióticas.
Según el equipo de científicos de la empresa Porto-Muíños, las algas tienen un tiempo de caducidad limitado, rara vez mayor a dos días en frío, por lo que hasta hace poco tiempo sólo se comercializaban en tres formas de conservación: deshidratadas, en salazón y en conserva.
Gracias al trabajo de investigación realizado, algunas especies comienzan a comercializarse en fresco en un sector selecto de la restauración.
"Estamos estudiando nuevos métodos para prolongar el tiempo de conservación sin que se pierdan las características organolépticas del producto", explica Manuela Buján.
El siguiente paso que afronta Porto-Muíños es integrar las algas en la cocina gallega, tanto en la tradicional como en las nuevas tendencias. |