Santiago de Compostela 11/10/2007 - La asociación ecologista Adega y 12 asociaciones vecinales de localidades costeras de toda Galicia celebrarán una marcha, el próximo día 4 de noviembre en Corrubedo, contra el Plan Sectorial de Acuicultura de la Xunta, actualmente en tramitación, según anunciaron ayer representantes de la organización.
El secretario ejecutivo de Adega, Fins Eirexas, explicó que estas asociaciones entregaron durante el plazo de formación pública más de mil alegaciones a la Consellería de Pesca y que continúan ahora sus protestas haciendo "presión en la calle".
Los representantes de los 12 grupos advirtieron que, en caso de que el texto sea finalmente aprobado, presentarán alegaciones y combatirán "cada proyecto individual" de instalación de una planta de acuicultura.
Eirexas lamentó que el nuevo plan apenas modifique el documento aprobado "in extremis y de forma fraudulenta" por el último Consello de la Xunta del anterior Gobierno y mantenga la declaración de interés supramunicipal, de modo que quede por encima de la ordenación del territorio de cada ayuntamiento.
|
El secretario ejecutivo de Adega consideró el texto, que regula el 1,8 por ciento de la actividad acuícola en Galicia, "injusto" ambiental y socialmente y "ruinoso" desde el punto de vista económico, ya que son "las trasnacionales de la pesca" las "más beneficiadas" de la instalación de piscifactorías.
El presidente de la Plataforma Multisectorial de Corrubedo, Manuel Santos, criticó que estas empresas no están integradas en la estructura económica gallega e indicó que las plantas "no son públicas pero se montan con dinero público", en referencia a los 390 millones de euros que la Xunta prevé destinar a este plan.
Eirexas aseguró que es "falso" que las plantas de producción, que ocupan 3 millones de metros cuadrados, estén fuera de los territorios incluidos en la Red Natura 2000 y argumentó que, en cualquier caso, las instalaciones ubicadas en terrenos lindantes afectan a las áreas protegidas.
El representante de Adega abogó por el establecimiento de zonas de exclusión en la costa, en las que no se puedan construir piscifactorías, y por poner límites a la producción.
Eirexas destacó el carácter social del movimiento y señaló que desde Nunca Máis "no hubo otro movimiento similar en defensa del territorio".
|