Salobreña
(Granada) 31/10/2007 – La corvina en la
fase de engorde, en un año, es capaz
de triplicar el peso de la dorada y la lubina,
según una comparativa ofrecida por el
experto en producción piscícola
de Dibaq, Eloy Meseguer.
En una ponencia ofrecida durante las III Jornadas
del Mar, la pasada semana en Salobreña,
el experto de Dibaq mostró a través
de una tabla, cómo en un año la
corvina es capaz de alcanzar una talla cercana
al kilogramo de peso, mientras que en el mismo
periodo de tiempo, la dorada, apenas llega a
los 325 gramos.
Según expuso Meseguer, con una siembra de 100.000 juveniles de 15 gramos, se obtiene la misma biomasa a lo largo de un año, que si sembramos con 300.000 juveniles de dorada con el mismo peso inicial.
Este supuesto teórico se refiere a la cría en viveros flotantes, ya que en esteros tan solo existe una experiencia piloto realizada con los antiguos fondos IFOP, en una granja piscícola de la Bahía de Cádiz, de la que aún no se han hecho públicos los datos.
Respecto a las limitaciones de la cría de esta especie, destaca principalmente, el acceso a los juveniles, ya que hasta el momento, la producción se encuentra fuera de nuestro país, y la demanda supera a la oferta. Pese a todo, es posible que en un corto periodo de tiempo se comiencen a obtener los primeros juveniles nacionales, ya que existen al menos 3 instalaciones que mantienen reproductores de la especie. Meseguer considera que la corvina podría ser “el salmón del mediterráneo” dada su alta tasa de crecimiento, piel blanca sin espinas, que permite un aprovechamiento en el fileteado del 46,5 por ciento; frente al 37 por ciento de la lubina, y por debajo del salmón que es de 52,5 por ciento.
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