Sevilla 25/04/2008 - La turbidez en la ría
del Guadalquivir podría deberse a otras
causas distintas a las de dragado de mantenimiento
de las esclusa, según Antonio Bejarano,
uno de los técnicos de la empresa que
desarrolla la vigilancia ambiental de los dragados
que se efectúan en ese tramo del río.
Cabe recordar que hace unas semanas se ponía
de manifiesto en diversos medios de comunicación
la preocupación en algunos sectores de
actividad por la excesiva turbidez del río
Guadalquivir en su último tramo, circunstancia
que venía afectando a las actividades
relacionadas con la pesca y la acuicultura.
Concretamente, las empresas de acuicultura
se quejan del sobrecoste que supone los aportes
sedimentarios por tenerse que incrementar las
tareas de mantenimiento de los estanques de
decantación.
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Bejarano confirma
que "la turbidez anómala se viene
detectando desde finales de noviembre de 2007,
haciéndose patente aguas arriba de la
población de Gelves, en el brazo vivo
del río - no influenciable con la entrada
al Puerto de Sevilla, que se encuentra aguas
abajo cuya conexión es un canal excavado
de forma artificial, en parte"
Resalta que "los dragados de mantenimiento
de la ría finalizaron a finales de septiembre
de 2007 y estos se desarrollaron a lo largo
de toda la ría, desde Sanlúcar
hasta la esclusa actual".
Añade que todas las mediciones realizadas
"in situ" con sonda multiparámetro
de todas las zonas han estado por debajo de
los valores de turbidez que marca la normativa
de aplicación y considera "improbable
que los dragados de mantenimiento tengan alguna
relación directa o indirecta con la pluma
de turbidez detectada.
El experto considera que se debe buscar el
origen de esta situación en otras fuentes
de vertido, "aspecto nada descartable si
se tiene en cuenta la multitud de usos que acoge
la ría en la actualidad".
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