| Barcelona 29/07/2008 - Los científicos del IRTA y del Instituto Español de Oceanografía (IEO) recomiendan que se trasladen los cultivos de mejillones fuera de las bahías del delta del Ebro, donde se ubica toda la producción de Cataluña, para evitar la mortalidad que causa el aumento de las temperaturas en verano.
La investigadora Montse Ramón, que actualmente
trabaja para el IEO en un proyecto común
con el IRTA, sobre cultivo de mejillón
en mar abierto, ha dicho que "todo indica
que, en cuanto a rendimiento, se puede hacer
el cultivo frente a la costa".
Ramón ha asegurado que en el primer año de un proyecto piloto se ha demostrado que "el crecimiento es bueno" fuera de las bahías del delta.
"No se aprecia ninguna diferencia - ha precisado la investigadora- tanto en peso de la concha como en la carne de los moluscos cultivados dentro de la bahía y los cultivados durante un año frente a las costa, y la mortalidad es muy baja, por debajo del 5 por ciento". |
El proyecto consiste
en la instalación en el mar frente a
las Cases d'Alcanar (Tarragona), de una estructura
flotante para poder comparar el desarrollo del
mejillón dentro y fuera de las bahías
del Ebro.
Los mejillones llegaron a la batea experimental en junio del año pasado y vivirán allí hasta finales del 2009, cuando hayan alcanzado la talla comercial.
Todo el mejillón que se produce en Cataluña (2.800 toneladas por un valor de 3 millones de euros) es de cultivo y viene de las 176 bateas que hay instaladas entre las bahías de Alfacs y El Fangar, en el Delta del Ebro.
La mortalidad, según apuntan las investigaciones, son desencadenadas por el aumento de la temperatura por encima de los 28 grados, día y noche, durante un periodo superior a una semana.
Según los investigadores esta mortalidad
es recurrente porque la subida de la temperatura
del agua es un fenómeno natural en las
bahías del delta del Ebro, que además
viene reforzado por la tendencia del calentamiento
global. |