| Arenys de Mar
(Barcelona) 10/11/2008 – La Cofradía
de Pescadores de Arenys de Mar, en el Maresme,
está a la espera del permiso definitivo
de la Administración competente para
que se pueda sumergir la piscifactoría
de la que Cultimar es concesionaria, con el
fin de aumentar la seguridad de la instalación.
El Patrón Mayor de la Cofradía
de Arenys de Mar, Mauricio Pulido, ha señalado
al diario local El Punt que la piscifactoría
se encuentra sumergida tres cuartas partes debido
a los últimos temporales acaecidos en
la zona, que provocaron varios desperfectos.
Mauricio Pulido, explicó que de
momento “esperan que llegue el permiso correspondiente
para poder hacer la operación”.
Según Pulido, sumergiendo la instalación
conseguirán reflotar la actividad, y
cambiar el uso de cría de dorada y lubina
a rodaballo, ya que en el fondo es donde encontrarán
una temperatura de agua idónea, que no
supere los 20 grados a lo largo del año.
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El patrón
mayor también insiste que si se sumerge
totalmente la estructura se conseguirán
unas condiciones de seguridad mejores, ya que
las corrientes no afectarán tanto a las
instalaciones y “se evitará que se perjudiquen
las jaulas que contienen los peces”.
El proyecto para sumergir la instalación
se gestó hace un par de años,
y se trataba de un proyecto conjunto entre la
empresa Cultivius y Cultimar para sumergir jaulas
de cría de rodaballo a 30 metros de profundidad.
Esta no es la primera vez que se intenta criar
rodaballos en jaulas sumergidas, ya que en Marbella
hace un par de años se acabó la
concesión, sin éxito, de una granja
de rodaballo.
Uno de los principales inconvenientes a los
que se enfrentó el proyecto marbellí fue la imposibilidad de asegurar las instalaciones, algo que no ha sucedido con el proyecto de Arenys de Mar, según comentó Antonio Marzoa, representante del proyecto catalán.
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