Madrid 01/12/2009
- El gerente de Apromar, Javier Ojeda, espera
que el próximo año se recuperen
los precios de la dorada y la lubina, en virtud
de una menor producción tanto en España como en aquellos países que exportan sus productos
hacia nuestro país.
En su intervención, que tuvo lugar en
el marco del XII CNA, Ojeda hizo referencia
a los estándares de la FAO sobre “sostenibilidad
económica”, en los que se vienen
estudiando plazos de pagos de piensos y alevines,
duración de empresas, y ratios de estabilidad.
Asimismo, señaló que el sector
español de acuicultura marina es “más
estable” y tiene “mayor solvencia”
que sus competidores turcos y griegos.
A lo largo de su exposición, el representante
de la patronal presentó datos de los
últimos cuatro años para la dorada
y la lubina por tallas, de menos de 600 gramos,
entre 600 gramos y un kilo, y más de
un kilo.
Sobre lo que llegó a denominar “encrucijada
de precios”, el gerente de Apromar calificó
la de menos de 600 gramos como la “más
rentable” de todos los rangos. Por otra
parte, el tamaño entre 600 y 1 kilogramo,
“casi nunca es rentable”, según
Ojeda, y la dorada de más de 1 kg. vuelve
a ser rentable “la mayor parte del tiempo”.
En su análisis sobre la oferta comercial,
indicó que hay que resolver “el
problema de base”, ya que ésta
se encuentra escasamente planificada, presenta
un fuerte desequilibro entre las capacidades
de negociación comercial de las partes,
y se encuentra con precios de venta al público
que cambian poco, donde las caídas de
precios en origen son absorbidos “mediante
el incremento de márgenes comerciales
finalistas”.
|
Además, criticó
que los precios se acuerden "para el día".
Según Ojeda, la información sobre
precios y cantidades comercializadas es “difusa
e impredecible”, y no se puede actuar
en un mercado libre “de verdad”,
“en igualdad de oportunidades para todos”.
Como resultado indicó que se trabaja
en un “mercado ineficiente” con
un “impacto negativo sobre la competitividad”.
Al respecto del “camino posible”, señaló que se debe mejorar la información y transparencia, manteniendo un equilibrio en los márgenes comerciales en origen, y desplegando un escenario de igualdad de oportunidades.
Para ello se hacen necesarias una "concentración
de la oferta", que conduzca a mayor eficiencia
de costes, y una "planificación
de la producción", que mejore el
poder de negociación que se logra a través
de la concentración empresarial, por
fusiones, o dotando a las Organizaciones de
Productores de más herramientas, aunque
ello debe producirse a través de la Organización
Común de Mercados.
Indicó que se puede actuar en el mercado con una mejor información al consumidor, a través del etiquetado; con campañas de promoción y comunicación; y haciendo estudios sobre la evolución de los mercados y los precios.
Finalmente, afirmó que es importante
el conocimiento de la evolución de la
preferencia de los consumidores, y alcanzar
acuerdos comerciales a “largo plazo y
mercado de futuros”.
|