Manaos (Brasil)
16/12/2009 – El paiche (Arapaima gigas), un
pez gigantesco – de los mayores del mundo -
que habita en aguas del río Amazonas
de Perú y Brasil, está por convertirse
en uno de los más apreciados, no sólo
por el sabor de su carne que apenas contiene
espinas, sino también por su piel.
La ingeniera forestal del Instituto Nacional
de Estudios Amazónicos (INPA, en portugués)
y una de las propietarias de la empresa Green
Obsession, Rose Dias, ha explicado cómo
nació un nuevo proyecto, de la mano del
organismo estatal, para crear una novedosa marca
de moda – de bolsos y zapatos de alta costura
- que "da valor" a la Amazonía.
"La filosofía de ser uno más
no es interesante para nosotros. Tenemos el
diferencial de ser ecológicamente correctos
y utilizar productos de manejo forestal, excedentes
del bosque y sin producir devastación",
afirmó esta científica convertida
a empresaria.
De hecho, el pirarucú (paiche) es un
pez en peligro de extinción, cuya pesca
está prohibida en Brasil y que sólo
se puede obtener en unidades de conservación
y viveros, siempre con supervisión de
los organismos de control medioambiental.
Dias asegura que intentan dar prioridad a las
comunidades ribereñas, muchas de las
que viven exclusivamente de su pesca, aunque
también adquieren el cuero de las empresas
alimenticias, que cuentan con piscifactorías
propias.
Tradicionalmente, en la región amazónica
se solía asar el pirarucú a la
brasa y "no sobraba nada" del cuero,
pero al pasar a ser comercializado por grandes
empresas, se comenzó a pelar y a descartar
toda la piel, según Dias.
Entonces, el INPA pensó que se podía
dar utilidad a este material, que supone el
diez por ciento del peso del animal, generando
más ingresos para la cadena de productores.
El cuero de este pescado presenta ventajas
con respecto al bovino: sustenta más
tensión, puesto que sus fibras son entrelazadas,
mientras que las de la piel vacuna están
dispuestas en paralelo, según los estudios
del INPA.
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La empresa también
utiliza otros peces de la región, como
el tucunaré (Cichla ocellaris), que es
un animal de tamaño intermedio, de entre
30 centímetros y un metro de longitud.
En total, siete personas trabajan en la empresa
de forma regular, aunque, en función
de la demanda, contratan a más empleados,
que son reclutados en comunidades pobres, donde
la empresa ofrece cursos de capacitación,
necesarios porque la confección de las
piezas es más difícil por las
características de los animales.
"Hay que saber trabajar el pez, puesto
que el tamaño ofrece más dificultades
que el vacuno y exige coser muchas piezas a
mano", comentó la responsable de
la compañía.
Green Obsession ya produce en media unas 200
piezas al año, entre zapatos y bolsos,
que presentan el aspecto escamoso de los peces,
unos vistosos tintes de colores y unos diseños
modernos.
Los productos de la empresa ya han encontrado
compradores en grandes y distantes urbes brasileñas
como São Paulo y Belo Horizonte (Minas
Gerais).
Pero también ya han comenzado a exportar
a Francia, Italia, Estados Unidos y Canadá,
gracias a contactos realizados en la Feria Internacional
del Amazonas, que se celebra anualmente en Manaos,
capital del estado de Amazonas, y también
por pedidos realizados con profesionales de
la moda que hacían turismo en la región.
Dias reveló que incluso recibió
una propuesta de una renombrada empresa francesa
para que fabricase piezas con su marca, pero
la rechazó argumentando que eso supondría
restar relevancia al producto de la región
amazónica.
Este animal de aspecto prehistórico,
que puede alcanzar tres metros de longitud y
250 kilogramos de peso, es ampliamente conocido
en la ribera del Amazonas como todo un manjar
por su carne consistente, de sabor suave y delicioso
y que, además, tiene pocas espinas.
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