Las
Palmas de Gran Canarias 18/12/2009 – El Grupo
de Investigación en Acuicultura del Instituto
de Ciencias Marinas de Canarias (ICCM) y la
Universidad de Las Palmas de Gran Canarias (ULPGC),
tras varios años de trabajo, están
en disposición de transferir a la industria
privada la cría de caballito de mar (Hippocampus
hippocampus).
En el mercado de los peces ornamentales, una
pareja de caballitos de mar puede costar entre
70 a 120 euros, un valor muy superior a cualquier
pescado de acuicultura que se críe actualmente
en España. Por ello, el ICCM y la ULPGC
han apostado por el cultivo del caballito de
mar con una línea de trabajo que mantienen
desde el año 2005, logrando en 2006 la
primera reproducción en cautividad, a
nivel nacional.
Según explica a misPeces.com Lucía
Molina, investigadora del Grupo de Investigación
en Acuicultura de ICCM-ULPGC, desde esa fecha,
los proyectos han estado vinculados al cierre
del ciclo productivo, el cultivo larvario, la
mejora en las dietas de alimentación
y a la repoblación de esta especie en
el litoral canario.
“Así como Hawai ha desarrollado una
industria de cultivo de peces ornamentales,
nosotros creemos que las Islas Canarias pueden
también jugar un rol importante en este
ámbito. En el caso del caballito de mar
ya contamos con la tecnología de cultivo
y estamos trabajando para elaborar un plan de
negocios que permita realizar la transferencia
al sector privado, por ejemplo a través
de una spin off, como una forma de crear empleo
y nuevas oportunidades comerciales”, explica
Molina.
Actualmente, a nivel mundial, el abastecimiento
del mercado procede principalmente de los caballitos
de mar que provienen de zonas tropicales, que
son en su mayoría extraídos del
medio natural.
El
Hippocampus hippocampus es una especie de zonas
templadas y aunque tiene una demanda importante,
aún no existe un proyecto comercial que
pueda proveer de forma sostenible un número
atractivo de estos individuos al mercado. “Pero
sabemos que existe interés, especialmente
porque al ser criados en cautiverio se adaptan
mucho mejor a las condiciones de los acuarios”,
asegura la investigadora.
Molina indica que la inversión que se
requiere “no es muy alta”, pues es un cultivo
de tecnología simple, que no necesita
mucho espacio para las instalaciones, ni grandes
inversiones en equipamiento.
Los caballitos de mar alcanzan la madurez sexual
entre los 3 y 4 meses. En este mismo periodo,
los individuos alcanzan también la talla
comercial que ronda los 6 cm de longitud. “Con
la tecnología con la que hoy se cuenta,
se podrían ofertar animales de distinto
tamaño y sexo, de acuerdo a las exigencias
de los clientes” añade Molina.
Actualmente, más de 200 individuos nacidos
en las instalaciones del ICCM, ubicado en Taliarte,
en Las Palmas de Gran Canarias, han sido donados
a los acuarios de las diferentes Comunidades
Autónomas y Centros de Investigación
nacionales. |