Investigadores
del CSIC introducen caballitos criados en cautividad
Madrid 03/07/2009 - Investigadores
españoles han realizado en aguas de la
ría de Arousa (Pontevedra), la primera
reintroducción en el océano de
caballitos de mar criados en cautividad, iniciativa
que permitirá conocer más sobre
su comportamiento y que desmiente el mito de
la "fidelidad eterna" asociado a estos
animales.
Este proyecto es pionero en el mundo y los
diez ejemplares liberados pertenecen a la especie
Hippocampus guttulatus o caballito de mar narizón,
la más abundante en las aguas españolas.
Los ejemplares, genéticamente seleccionados
a fin de no alterar la diversidad genética
de la población de la zona, van equipados
con unos marcadores subcutáneos para
permitir su seguimiento, que se prolongará,
al menos, un año, según ha informado
el Consejo Superior de Investigaciones Científicas
(CSIC).
Miquel Planas, investigador del CSIC en el
Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo
y coordinador del proyecto, ha detallado que
"al principio haremos un seguimiento muy
intenso, sobre todo porque ahora empieza la
época de reproducción, lo que
nos permitirá conseguir información
muy valiosa sobre su madurez sexual y si tienen
crías o no".
Además, el estudio posibilitará
conocer más sobre sus desplazamientos,
su tasa de crecimiento o su esperanza de vida
y evaluar la viabilidad de una posible reintroducción
controlada que "ayude a su recuperación".
La iniciativa es la culminación del
proyecto Hippocampus, iniciado en 2006 y que
constituye la primera investigación realizada
en Europa para el estudio del caballito de mar
narizón.
El proyecto ha tenido tres objetivos fundamentales:
el primero, el estudio de poblaciones naturales,
de las cuales se desconocía prácticamente
todo.
El segundo, desarrollar técnicas de
cría en cautividad que permitan establecer
bancos reproductores controlados genéticamente,
y, el tercero, el estudio de la viabilidad de
ejemplares nacidos en cautividad una vez incorporados
al medio natural, según Planas.
El año pasado, los investigadores consiguieron
12 ejemplares (la primera vez se consiguió
en 2006) y este año tienen ya una treintena
de crías con una supervivencia al mes
de vida de hasta el 73 por ciento, cuando antes
era del 1 ó 2 por ciento, ha argumentado
el investigador del CSIC.
El proyecto también ha desmentido uno
de los mitos asociados a estos animales, el
de "la fidelidad eterna".
Según Planas, "en principio son
monógamos, pero hemos visto que, al menos
en esta especie, hay una flexibilidad muy grande
en las relaciones entre ellos".
"Dependiendo de si uno es soltero o no,
de quién tenga a su alrededor y de si
es capaz de interactuar con otros ejemplares,
puede haber cambios de pareja de modo que siempre
se aseguren la descendencia", ha remachado
este científico.
Otros "logros importantes" han sido
el desarrollo de técnicas de reproducción
exitosas, según Planas, quien ha agregado
que se han sentado las bases del conocimiento
para el desarrollo de proyectos futuros relacionados
con ésta y otras especies protegidas.
El proyecto, financiado por la Xunta de Galicia
y los Ministerios de Educación y Ciencia,
cuenta además con la participación
de la Universidad de Santiago de Compostela
y el Instituto Canario de Ciencias Marinas.
En nuestro litoral habitan dos especies de
caballitos de mar: el narizón (Hippocampus
guttulatus) y el caballito de mar común
(Hippocampus hippocampus), menos abundante.
En total, existen 34 especies de caballitos
en el mundo, según el CSIC.
Son peces muy singulares por sus características
biológicas y reproductivas (es una de
las pocas especies en las que el macho da a
luz a las crías) y están incluidas
en el listado de especies protegidas.
Planas, junto con los demás miembros
de su grupo, forma parte del Equipo Español
para la Investigación y Conservación
de los Caballitos de Mar.