A Coruña 18/11/2009 – La Asociación Nacional de Acuicultura Continental (Esacua) ha denunciado a Turquía ante la Comisión y el Parlamento Europeo por la violación de las normas europeas de la competencia, en relación a sus productos de acuicultura, y en particular por la trucha.
La denuncia concreta de Esacua se refiere a la “posible violación de las normas que regulan la competencia en los tratados de la Comisión Europea”, en relación con la exportación subvencionada de trucha.
Para que pueda comenzar el procedimiento de
la denuncia, ésta se realiza de manera
conjunta con asociaciones de Francia, Dinamarca,
e Italia, que representan actualmente más
del 25 por ciento de la producción de
la acuicultura europea.
La denuncia de Esacua, y las otras asociaciones europeas, se sustenta en “posibles irregularidades del gobierno turco” y “la agresiva política de Turquía rebasa claramente la aplicación de dumping social (exportación de productos a un precio inferior del que se venden en el país), lo que lleva a países como España, Francia o Italia a situarse con precios de fuera de mercado”.
Según datos aportados por Esacua, en los últimos diez años, el aumento de los productos turcos procedentes de la acuicultura ha sido superior a un 250 por ciento. En concreto, la trucha turca tiene en la actualidad una producción anual cercana a las 100.000 toneladas, destinada gran parte de ella a la exportación a países europeos.
Para Esacua, el gobierno turco, según sus boletines oficiales, “está subvencionando en la actualidad los cultivos de trucha, oscilando entre los 0,6 y 0,9 €/kg la cantidad de dicha ayuda”.
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“Si establecemos
el precio medio de la trucha española
entre los 2 y los 3 euros, observamos que la
trucha turca es financiada hasta casi la mitad
de su precio por el estado turco, algo con lo
que los países productores de la Unión
Europea no pueden competir. De hecho, gran parte
de la trucha española que se dedicaba
a exportar a países como Alemania, ha
pasado a consumirse en España ante la
imposibilidad de competir con los productos
turcos”, indican desde la organización
española.
Para la presidenta de Esacua, Luz Arregui,
"la trucha turca puede romper el mercado
europeo si no se hace algo por controlar sus
precios”. “Cada año que pasa,
nuestros competidores alcanzan mayores cuotas
de mercado que nos va a resultar imposible retomar.
Reduciendo nuestras exportaciones nos limitamos
al comercio interior, que en el caso de España,
podría empezar a importar trucha turca
porque estando cómo está el mercado,
compite a precios inferiores que los nuestros”,
indicó.
De no variar esta situación, ya sea mediante la imposición de aranceles a la trucha turca por parte de la intervención de la Dirección General de Asuntos Marítimos y Pesca (DG Mare) y la Dirección General de Comercio (DG Trade) de la Comisión Europea, o por la retirada de las subvenciones del gobierno turco, el mercado europeo de la trucha estará abocado a reducirse de forma paulatina hasta llegar a su desaparición.
Además, Arregui lamenta que países
como Chile, Canadá o Irán se hacen
eco de las recomendaciones de la FAO para potenciar
el desarrollo de la acuicultura, en España,
cada Comunidad Autónoma “tiene
las competencias en acuicultura continental
que son gestionadas de 17 maneras diferentes
y que imposibilitan cualquier tipo de desarrollo
y trabajo conjunto”.
La creación de Esacua fue impulsada
desde Atrugal – Asociación Gallega
de Piscifactorías de Trucha - en 2008,
entre sus objetivos está alcanzar la
máxima representatividad del sector de
manera de afrontar retos comunes para aumentar
el consumo y la demanda de sus productos.
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