Madrid 20/11/2009 – La empresa Tinamenor y el Instituto Español de Oceanografía (IEO) están obteniendo resultados esperanzadores, con tasas de supervivencia del 70 por ciento, en la cría en cautividad del lenguado (Solea senegalensis).
Esta información que ha sido recogida
por la publicación Empresa Creativa del
grupo editorial Sodercan, señala que
una vez superada la barrera de la mortalidad,
las líneas de investigación que
se abren a partir de ahora irán encaminadas
a cerrar el ciclo de reproducción, es
decir, conseguir que lenguados criados en cautividad
sean capaces de reproducirse por sí solos,
sin necesidad de utilizar ejemplares salvajes.
Cabe destacar que el citado proyecto lo inició en el año 2000, Olvido Cherengui, investigadora titular del IEO, con la cría de varios ejemplares salvajes de lenguado procedentes de la zona Surantlántica. Con ellos se obtuvieron las primeras larvas, que se utilizaron para empezar a investigar las variables que afectan a esta especie.
Ya en el año 2003 se iniciaron los primeros contactos entre el IEO de Santander y la empresa Tinamenor, compañía que comenzó a trabajar en los años setenta en el cultivo de diferentes especies marinas y que actualmente centra su actividad en la producción de semilla de almeja, y de alevines de dorada y de lubina.
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Respecto a las ayudas
recibidas por el proyecto, ha sido destacada
la que realizara el Gobierno de Cantabria el
año pasado, a través del Plan
Regional de I+D+i, y gestionadas por Idican,
del Grupo Sodercan, y que sirvió para
construir una unidad controlada del cultivo
dentro de las instalaciones de El Bocal, pertenecientes
al IEO de Santander.
Esta instalación ha resultado a la postre
"vital" para lograr una alta tasa
de supervivencia de los alevines de lenguado
obtenidos de huevos fecundados en cautividad.
La sala está equipada con un esterilizador de luz ultravioleta para la desinfección del agua del mar; una batería de filtros para mantener en óptimas condiciones la calidad del agua de los estanques de cría, y una bomba de calor que regula la temperatura para facilitar la supervivencia de los alevines.
Según ha explicado en el citado artículo el director de I+D de Tinamenor, Carlos Mazorra, con el lenguado se trabaja por metros cuadrados ya que son peces que viven en el fondo y por tanto no es necesario tener estanques con una columna de agua muy grande. Lo importante – añade - es que esa agua tenga una excelente calidad, y eso se ha conseguido gracias al apoyo de IDICAN.
Con esta nueva unidad, el IEO de Santander va a poder realizar la validación y transferencia de las técnicas de cultivo de lenguado a nivel preindustrial. Se trata de crear un método de cultivo que en un futuro pueda ser escalable a nivel empresarial.
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