Europa 08/09/2009
– La Unión Europea ha autorizado
una bacteriocina como el primer probiótico
para uso en acuicultura, cuyo uso está
dirigido a salmónidos y langostinos.
El producto denominado comercialmente Bactocell® está formado por un ácido láctico bacteriano (BAL, siglas en inglés) producido por Pediococcus acidilactici cuya eficacia ha sido comprobada en porcino y aves de corral.
En el caso de salmónidos, este probiótico
está indicado para prevenir el Síndrome
de la Compresión Vertebral (VCS, siglas
en inglés).
En el caso de la trucha arcoiris afecta al
20 por ciento de la producción, lo cual
constituye una importante merma económica
en esta especie.
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El uso de Bactocell®
en la prevención del VCS en salmónidos
está sujeto a una patente internacional
del IFREMER e INRA de 2006.
Su uso en langostinos mejora la supervivencia y el crecimiento; así como mejora la resistencia contra infecciones provocadas por Vibrio sp.
Los probióticos en la alimentación
animal son utilizados para mejorar la función
intestinal, otorgando a los individuos mayor
resistencia contra la invasión de organismos
patógenos.
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