Santiago de Compostela 11/09/2009 - El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, anunció ayer que el Ejecutivo gallego permitirá la instalación de una planta de acuicultura en cabo Touriñán, un proyecto anulado en la pasada legislatura, y que suprimirá los emplazamientos de Merexo, Seiruga, Laxe Brava y Chandriña, previstos también por el bipartito.
Núñez Feijóo indicó al término del consello de la Xunta que la conselleira de Mar, Rosa Quintana, informó de las líneas maestras de la nueva normativa en acuicultura que prepara el Gobierno gallego.
Mapa. En rojo aparecen los Parques retirados del Plan, en verde el de Touriñán, y en azul el resto de parques. (Elaborado por misPeces.com. Esta información está publicada en Blogacuicola.com)
El presidente de la Xunta explicó que los objetivos de la nueva normativa para este sector consisten en "superar la parálisis" y en "dotar de seguridad jurídica" al sector, para concretar en donde se pueden instalar plantas acuícolas.
De los 23 emplazamientos previstos en 2008 por el bipartito, la Xunta aprobará 19, ya que suprimirá los de Merexo (Muxía), Seiruga (Malpica), Laxe Brava (Ribeira) y Chandriña (Camariñas), y además, permitirá la ubicación de una planta en cabo Touriñán.
La razón para eliminar estos cuatro emplazamientos, que tuvieron contestación en las calles, se debe "al impacto sobre las casas, las zonas de cultivo y la vida ordinaria de los ciudadanos", según defendió Núñez Feijóo.
"En Touriñán no. Tiene declaración de impacto ambiental del Gobierno y de la Xunta y si no hay impacto ambiental", que es lo que alegó el bipartito, "no tiene sentido alegarlo". "Estoy dispuesto a comparar como protegen el medio ambiente unos y otros, pero no voy a defender decisiones políticas (del bipartito)", concluyó.
La Xunta pretende tener "listo y cerrado" el futuro de las plantas acuícolas en Galicia "antes de la próxima semana", para captar inversiones.
El Gobierno gallego dará garantías de acceso a la propiedad en los lugares de implantación de las plantas, de modo que las empresas puedan negociar directamente con los propietarios de los solares, aunque también se mantendrá el proceso de expropiación.
Los veinte emplazamientos que el Ejecutivo gallego aprobará servirán para desbloquear inversiones por 350 millones de euros y empleará, entre puestos directos e indirectos, a unas 1.500 personas, según Núñez Feijóo.
Las adecuaciones a las restricciones medioambientales de las plantas vendrán determinadas por el plan del litoral del que la Xunta presentará el primer avance antes de que finalice el año, según explicó el titular de la Xunta, y que estará listo antes de la construcción efectiva de las plantas.
Por su parte, el portavoz de Pesca del BNG, Bieito Lobeira ha mostrado la “rontunda oposición” a la decisión y ha considerado "muy necesaria la presión social para evitar una agresión de este tipo".
Bieito ha acusado a la Xunta de funcionar como "agente comercial de este grupo empresarial" que históricamente obtuvo una cantidad enorme de subvenciones procedentes de los gobiernos de este partido, indica en alusión a Pescanova, que es el grupo que iba a construir la planta en cabo Touriñán que vetó el bipartito. Ante estas decisiones, Bieito Lobeira anuncia que el BNG va a trasladar iniciativas al Parlamento "para que no salgan adelante" las intenciones del Gobierno gallego.
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