Roma 12/08/2010 – Criar lubinas y doradas en países como Túnez o Croacia puede tener costes más baratos que en otros más desarrollados del entorno Mediterráneo, igualmente que se realice a pequeña o gran escala también puede facilitar una reducción de costes.
Estos datos, tal y como fuera difundido recientemente en mispeces.com, se encuentran publicados en el informe FAO “síntesis del sector de la acuicultura de peces y desarrollo de una estrategia de marketing y promoción de la acuicultura Mediterránea”.
Según el citado informe la producción, por ejemplo en Túnez, una empresa productora de pequeña escala puede incurrir en costes de producción de 3,05 euros el kilo, frente por ejemplo a los de una granja en España que se sitúa en 4,20 euros.
De igual modo en Croacia, una granja de producción a gran escala, puede tener costes de producción de 3,10 euros el kilo, frente a los 3,71 euros de una granja española.
Cabe destacar que entre otros ámbitos como el estado de la industria en cada país y aspectos normativos y jurídicos, el riguroso estudio también comparó los costes productivos de la acuicultura marina en jaulas de nueve países en el Mediterráneo como Grecia, Turquía, España, Italia, Malta, Croacia, Marruecos, Túnez y Montenegro.
Mientras el coste medio de producción de lubina y dorada en jaulas en estos países gira en torno a 3,30 euros y 4,00 euros el kilo, es importante destacar que las grandes explotaciones, es decir, las que producen más de 500 toneladas anuales, presentan entre un 15 a 20 por ciento menor coste por kilo que los pequeños productores.
Según la publicación, mientras en una empresa en Grecia, con más de 500 toneladas de producción anuales, el coste del alimento ronda el 47,90 por ciento del valor total, en Turquía aumenta a un 64 por ciento de los costes variables de producción, en cambio en España el valor se reduce a 38,04 por ciento.
Un aspecto más crítico es el valor de la mano de obra. En el caso de Grecia como en España el valor destinado salarios de los trabajadores en una empresa de acuicultura de gran tamaño está cercano al 18 por ciento de los costes variables totales, mientras que en Turquía sólo representa el 2,9 por ciento.
En cuanto al marketing, incluido el empaquetado, las empresas españolas gastan un 11,05 por ciento de sus costes totales, a diferencia de Grecia donde sólo significa 3,89 por ciento de sus cuentas y en Turquía, donde las empresas invierten en este ámbito un 1,8 por ciento del coste total.
De acuerdo al estudio que acaba de publicar FAO, el coste final por kilo de pescado (que se define como el coste de salida desde la granja, incluido el envasado pero no el transporte), varía en gran medida entre los países analizados, principalmente en función de la disponibilidad de las materias primas como alimentación y juveniles. Ambos factores son los aspectos más críticos para poder hacer más competitiva a la industria de lubina y dorada en el Mediterráneo. Todos los costes se presentan como un porcentaje del coste total para la comparación entre las categorías y los países. El supuesto es que el coste de producción se calcula para un producto de tamaño de ración de 300-500 gramos, con una tasa de 80 por ciento de supervivencia, con 3,2 juveniles utilizados para un kilo de pescado y una tasa de conversión alimenticia de 2.
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