Las Palmas de Gran
Canaria 04/01/2010 – La oreja de mar o abalón
(Haliotis ssp) es un molusco altamente apreciado
en países asiáticos; no obstante,
su cultivo en Europa aún no es muy abundante,
de ahí que se haya creado el proyecto
europeo “Sudevab” que busca su impulso.
Sudevab (Sustainable Development of European
SMEs Engaged in Abalone Aquaculture) es un proyecto
del VII Programa Marco de la Comisión
Europea (CE), integrado por cinco centros de
investigación y cinco empresas del sector,
de Irlanda, Inglaterra, Francia, España,
y Alemania.
La participación española está
a cargo del IEO y del Grupo de Investigación
en Acuicultura (GIA), con sede en Gran Canaria.
Según indicó a misPeces.com Gercende
Courtois de Vicose, investigadora asociada al
GIA, “hasta ahora existen muy pocos productores
de abalón en Europa, por lo tanto la
idea principal era poder fijar unas líneas
de acción en conjunto, para que todos
los productores europeos vayan en la misma dirección”.
Por todo ello, explica la experta, un equipo
multidisciplinario está investigando
en áreas como genética, nutrición,
patologías y desarrollo de tecnologías
sostenibles para la acuicultura de este molusco.
Además se está trabajando para
armonizar la legislación a nivel europeo
que afecta al cultivo de la oreja de mar y a
la utilización de algas en la alimentación
de esta especie, junto con mejorar los aspectos
de calidad y seguridad alimentaria.
Sumado a ello, el proyecto también contempla
la creación de una asociación
de productores de oreja de mar en Europa y el
desarrollo de estrategias de marketing para
informar a los consumidores sobre los atributos
de este molusco.
Además, los investigadores de “Sudevab”
están trabajando con organizaciones de
eco-etiquetado para establecer los criterios
para realizar -a futuro- una producción
ecológica de abalones europeos.
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El proyecto tiene
una duración de dos años y concluirá
en diciembre de 2010. “Estamos justo en la mitad
de la iniciativa, la mayoría de las líneas
están avanzando según lo programado
y en cuanto a los aspectos de nutrición,
nos interesaba diseñar una dieta artificial
en base a macroalgas, cuyo contenido sea sólo
vegetal, pues hasta la fechas las dietas de
abalón que se comercializan contenían
harina y aceite de origen animal”.
Por otro lado, como actualmente las empresas
utilizan algas vivas del medio natural para
alimentar a estos moluscos, el grupo de investigación
estuvo analizando la variación de la
calidad nutricional de cuatro especies de macroalgas
durante un periodo de un año, para poder
recomendar a los productores las mejores temporadas
para realizar las extracciones de este alimento
fresco.
Otro aspecto importante es determinar desde
dónde se obtendrán esas materias
primas cuando la producción aumente.
En el abalón europeo u oreja de mar,
la alimentación con macroalgas puede
significar una reducción de la biomasa
de estas algas, por lo que se requiere una gestión
integral para su uso. La oreja de mar es herbívora,
por lo tanto, requiere de bajas tasas de lípidos,
mientras que los carbohidratos son su principal
aporte energético (40-50%). Estas fuentes
provienen principalmente de harinas vegetales.
“Para el cultivo de esta especie en Sudáfrica
y Australia ya se utilizan dietas artificiales,
pero para Europa esas composiciones nutricionales
deben adaptarse”, explicó la investigadora
de Sudevab. Por ello, se está buscando
el desarrollo de una dieta artificial que contenga
sólo proteína vegetal (no animal),
con un buen balance de aminoácidos, para
el cultivo de este abalón. Estas dietas
ya se han diseñado y formulado en forma
específica para esta especie. El siguiente
paso será probar el alimento con los
abalones y ver cómo éstos reaccionan
a esta nueva fuente alimenticia.
Las empresas que participan en este proyecto
son: France Haliotis (Francia), Aquagold (Alemania),
South West Abalone Growers Association (Reino
Unido), Jersey Sea Farms (Irlanda), Servimar
Norte (España), mientras que los centros
de investigación son: el Centro de Investigación
en Ecología Marina y Acuicultura(IFREMER)
y el Centro Nacional de Investigación
Científica (CNRS), ambos de Francia;
el Instituto Martin Ryan (MRI) de la Universidad
de Galway de Irlanda y el Instituto Español
de Oceanografía (IEO) y el GIA de Canarias,
ambos representantes de España.
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