Santander 12/01/2010 – El Gobierno de Cantabria y el IEO han firmado una encomienda de gestión por tres años para el estudio de la viabilidad del bocarte (Engraulis encrasicolus) con destino a la industria conservera y su uso como cebo vivo para la pesquería de otras especies.
Según ha indicado el IEO a misPeces.com, el citado acuerdo tiene un presupuesto de 176.350 euros, y su finalización está prevista para el 31 de diciembre de 2012.
El objetivo del proyecto es disponer de una técnica que permita la obtención de ejemplares de bocarte de tamaño y calidad adecuado, para su uso en la industria conservera y como sustitutivo de cebo vivo salvaje, destinado a pesquerías de otras especies, principalmente túnidos.
“De esta manera se posibilitará criar en cautividad bocartes, manteniendo la garantía de calidad de la anchoa del cantábrico, ya que debido al cierre de la pesquería esta especie no se puede capturar en la mar desde el 2005”, informaron.
“Mediante este proyecto se pretende demostrar que es posible, como en todas las especies marinas, criar bocartes. De hecho, el centro del IEO en Santander cuenta con ejemplares de esta especie, capturados en la mar, que viven perfectamente en cautividad alimentándose del pienso elaborado por el propio laboratorio”, han añadido.
|
Según la información, estos bocartes forman parte del proyecto que el IEO de Santander; el Instituto Vasco de Investigación Marina (AZTI); el Acuario de San Sebastián y la Universidad de Oviedo, están llevando a cabo para caracterizar genéticamente esta especie.
“Los estudios llevados a cabo por este grupo investigador servirán de base para el proyecto que se desarrollará al amparo del presente Convenio”.
Para evaluar que la calidad sea similar a la del salvaje el proyecto incluye un apartado destinado al “análisis bioquímico de la composición de la anchoa que se encuentra en la mar para que la cultivada tenga los mismos ácidos grasos, proteínas y textura", señalan.
"Este bocarte no tendrá parásitos, pero será necesario asegurarse de que mantiene una variabilidad genética que, incluso, permita en el futuro repoblar la pesquería del
Cantábrico”, añaden.
“Esta posibilidad, remota en estos momentos, debería afrontarse conjuntamente con las Comunidades Autónomas y Países implicados en esta pesquería en el Golfo de Vizcaya”, señalaron.
Concluyen indicando que el éxito de este proyecto “despejará las dudas que, actualmente, preocupan a la industria conservera de Cantabria, de gran importancia para la economía regional”.
|