Madrid 18/02/2010
- El sector extractivo del atún rojo
coincidió ayer en rechazar la propuesta
que la Comisión Europea hará el
próximo lunes a los países comunitarios
para que apoyen la prohibición del comercio
internacional del atún rojo en la reunión
de Cites.
El secretario general de la Confederación Española de Pesca, Javier Garat, ha calificado esta iniciativa, que se discutirá en la reunión de la Convención del Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites) los próximos 13 y 25 de marzo en Doha, de "precipitada" e "inaceptable" porque, en su opinión, supondría "ceder" a las amenazas de los grupos ecologistas.
Garat ha explicado que el hecho de permitir
que Cites regulara la pesca del atún
rojo supondría un "menosprecio"
a la labor desempeñada por las organizaciones
regionales de pesca, como la Comisión
Internacional para la Conservación del
Atún Atlántico (Iccat), que ya
ordenó reducir las cuotas de esta especie
y la flota pesquera para impulsar su recuperación.
Se ha mostrado "convencido" de que, tanto estas medidas como el plan de recuperación puesto en marcha en 2006, han tenido un efecto positivo sobre la especie y que la próxima evaluación que realice el Iccat así lo reflejará.
Desde sector cerquero catalán, el director general adjunto del grupo Balfegó, Juan Serrano, ha calificado esta decisión de "negativa" porque, en su opinión, no hay argumentos científicos que sostengan esta postura.
Serrano expresó su deseo de que los
países comunitarios actúen con
"cordura" y de que los estados con
intereses en este recurso -España, Francia,
Italia, Portugal, Malta, Chipre y Grecia- bloqueen
esta propuesta o, al menos, establezcan una
serie de condicionantes.
En relación a la posibilidad de que
se establezcan medidas específicas para
la pesca "artesanal", ha recordado
que la FAO ya había determinado en un
estudio que no puede considerarse como artesanal
ninguna modalidad dirigida a la captura de túnidos,
por lo que no cree que tampoco pudiera aprobarse
ningún condicionante que favoreciera,
por ejemplo, a las almadrabas españolas. |
Por su parte, el presidente de la Organización de Productores Pesqueros de Almadraba OPP-51, Diego Crespo, ha indicado que el sector esperaba una "posición clara" para evitar "entrar" en el Convenio Cites y evitar "sacrificar" a toda la flota del atún rojo.
Según Crespo, la "única
esperanza" para mantener la actividad consiste
en "sacrificar una parte", mediante
la aprobación de una moratoria o cierre
provisional para la pesquería de cerco,
lo que permitiría que la mayoría
de pescadores artesanales continuaran con la
actividad y, al resto, reanudar la pesca cuando
se recupere la especie, como ha ocurrido con
la anchoa.
El presidente de la OPP-51 ha indicado que
entrar en Cites provocará el cierre de
todas las pesquerías del atún
y será "el fin" para toda la
flota y la industria dependiente y que en el
futuro "nos querrán contentar"
con ayudas adicionales para mitigar el impacto,
que sería "como pagarnos un entierro
de lujo".
El alcalde de Conil de la Frontera, Antonio Roldán (IU), y representante de la Plataforma en Defensa de las Almadraba, ha afirmado que la noticia "no es buena" para este sector, ni para un "arte tradicional que durante cientos de años se ha instalado en las costas de la provincia de Cádiz".
Roldán ha asegurado que la actividad
de las almadrabas no ha sido la responsable
del "deterioro de la especie" del
atún rojo, sino que "han sido otros
artes, como el cerco industrial", las que
han ocasionado, en su opinión, la merma
de los recursos.
"No es justo que paguen juntos por pecadores", ha explicado Roldán, quien ha reivindicado que las almadrabas, como arte de pesca "sostenible", queden fuera del Convenio Cites.
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