México 10/03/2010
- La prohibición a las importaciones
de langostino anunciada por Estados Unidos,
y que entrará en vigor a partir del próximo
20 de abril, no impactará a los productores
mexicanos, debido a que en esas fechas comienza
la veda de este producto, señalaron fuentes
oficiales del país.
El portavoz de la Comisión Nacional
de Acuacultura y Pesca (Conapesca), Cornelio
Montaño, recordó que las autoridades
estadounidenses informaron sobre la medida de
no certificación del langostino mexicano,
debido a que se detectó que algunas embarcaciones
no habían aplicado las medidas de protección
de tortugas marinas en las operaciones de pesca
de langostino silvestre.
El portavoz explicó que el anuncio estadounidense "no es un embargo, sino una medida precautoria, una llamada de atención" para que se tomen las medidas adecuadas que garanticen la seguridad de las especies.
Agregó que las autoridades trabajan con el sector pesquero para cumplir con la aplicación estricta del funcionamiento de los Dispositivos Excluidores de Tortugas (DET), como la implementación en los 14 puertos de operación de la flota langostinera del país.
Montaño explicó que la mayor parte de la flota cumple con las especificaciones de seguridad, pero agregó que se intensificará la vigilancia para que todas las embarcaciones que salen a alta mar observen estas medidas.
Recordó que México produce cerca de 200.000 toneladas de langostinos anuales, de las cuales el 65 por ciento es aportado por las granjas acuícolas, principalmente en el estado de Sonora.
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Agregó que a partir de abril comenzará la veda del langostino, lo que permitirá que se pueda verificar el buen funcionamiento de la flota pesquera para la próxima temporada que comenzará en septiembre, cuando podría hacerse una nueva inspección.
El año pasado las exportaciones de langostinos a Estados Unidos ascendieron a cerca de 41.122 toneladas del producto, que representaron ingresos por poco más de 332 millones de dólares.
Los langostinos de acuicultura y de pesca ribereña representan aproximadamente las dos terceras partes de las exportaciones totales de langostinos a Estados Unidos.
Por su parte, la organización ambientalista Greenpeace afirmó que el anuncio estadounidense de frenar las importaciones de langostinos es una medida comercial y no de protección al medio ambiente, y aseguró que ese país también tiene una pesca destructiva.
"Greenpeace no está de acuerdo con el embargo de EE.UU. al langostino mexicano, porque obedece más a razones comerciales que afectan al sector pesquero. Además, EE.UU. también comercializa especies en donde se usan métodos de pesca que son destructivos", indicó Greenpeace en un comunicado.
La organización pidió a las autoridades mexicanas adoptar una política clara que permita conservar los recursos marinos de México sin afectar la industria de la pesca.
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