
Montpellier (Francia) 17/02/2011 – Los investigadores de los países que trabajan en Selfdott, sobre la domesticación del atún rojo (Thunnus Thynnus), celebraron en Montpellier, Francia, la reunión anual en la que se presentaron los últimos avances alcanzados.
En este sentido, señalan desde el IEO a misPeces.com que cabe destacar de manera especial el cierre del ciclo biológico en cautividad del bonito atlántico (Sarda sarda), la obtención de puestas espontáneas de atún rojo sin necesidad de implantes hormonales, la ampliación de la supervivencia larvaria hasta 110 días y la realización de los primeros transportes de juveniles desde las instalaciones en tierra a jaulas flotantes.
Además, indican, “por primera vez a nivel mundial, la adaptación de juveniles de atún rojo a la cautividad en tanques en tierra”.
Respecto a las líneas de investigación a seguir durante este año, señalan que éstas fundamentalmente estarán dirigidas a mejorar los resultados del cultivo larvario, con especial énfasis en la nutrición de las larvas.
Desde el IEO informan que a esta tercera reunión anual del proyecto SELFDOTT han asistido por parte del IEO los investigadores del Centro Oceanográfico de Murcia, Fernando de la Gándara (coordinador del proyecto) y Aurelio Ortega (responsable del cultivo larvario).
Cabe destacar que el proyecto SELFDOTT tenía prevista su finalización oficial el 31 de diciembre de 2010, pero la Comisión Europea ha aceptado su extensión hasta el 30 de noviembre de 2011 a fin de aprovechar una nueva estación de puesta, en verano de este año.
“Esta extensión no lleva asociada una financiación adicional pero se cuenta con el compromiso de las instituciones y empresas participantes de realizar un esfuerzo económico adicional, dada la importancia del proyecto y de los resultados obtenidos, que abren una puerta a la producción en cautividad de este pez emblemático mediante técnicas de acuicultura, reduciendo así el esfuerzo pesquero que sobre él se realiza y que ha llevado a sus poblaciones naturales a un estado de sobreexplotación del que, afortunadamente gracias a las últimas normas implementadas, se encuentra en vías de recuperación”, añaden los responsables del proyecto. Así mismo ha contado con la participación de una treintena de investigadores de las trece Instituciones y empresas integrantes del proyecto, pertenecientes a 8 países europeos (España, Francia, Italia, Malta, Grecia, Israel, Alemania y Noruega).
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