| Cádiz
- Estrenamos nueva sección en misPeces.com,
como primer tema quisiera hablar de la pesca y la
acuicultura como actividades complementarias. Considero
que uno de los retos a los que se enfrenta la acuicultura
(sobretodo con su trato con las Administraciones),
para que alcance la situación social que
le pertenece, es el desterrar la idea de que es
un "subsector" de la pesca, tal y como
lo consideró el MAPA recientemente en un
comunicado.
Cuando leo la opinión
de algunos tecnólogos vinculados al mundo
de la pesca, y ahora también, “expertos”
en acuicultura, valoran en casi todos los casos
que “la acuicultura es una alternativa a la pesca”,
y considero, con todos los respetos que me merecen,
que no se han parado mucho a pensar (y si lo han
hecho), esta conclusión a la que han llegado
no la comparto.
Sobre el principio de que
“la acuicultura es complementaria de la pesca tradicional”,
quisiera que me explicasen, en que complementa la
acuicultura a la pesca, y poniendo como ejemplo
el cultivo de la dorada, no creo que complemente
en ningún momento a la pesca. En el caso
de no existir el cultivo de este esparido, la pesca
de esta especie, no tendría ninguna relevancia
en el total de especies capturadas, tal y como no
tenian antes de la aparición de su cultivo.
Si las doradas dejaran de
producirse, se notaría un gran vacío
en muchas partes, menos, en la pesca, que seguiría
teniendo los mismos problemas y retos que actualmente
tiene.
Por el contrario, gracias
a la cría de la dorada, en jaulas o en estero,
la acuicultura ha conseguido “socializar” el consumo
de pescado, por su alta calidad, por su sabor, su
precio y por sus aportes nutricionales y beneficiosos
para la salud, haciendo que lo que antes era un
lujo, ahora se ha convertido en un alimento posible
en la cesta de la compra de cualquier familia europea.
Por otro lado, la acuicultura
consigue hacer llegar al consumidor, pescado fresco
y de manera continuada, con lo cual las alternativas
alimenticias de cualquier familia se ve mejorada
considerablemente.
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La
pesca por el contrario, precisa en la mayor parte
de las veces de congelación del producto
para que pueda llegar al mercado con garantías
de calidad, además de no garantizar el suministro
a medio o largo plazo.
El mismo caso, que el de la
dorada, podría plantearse para la lubina,
el rodaballo, el mejillón, la trucha, el
salmón y el resto de especies que actualmente
se producen de manera controlada por el hombre.
Por otro lado, el considerar
a la acuicultura y la pesca actividades complementarias,
conlleva el grave error que hoy en día están
cometiendo las Administraciones, sea el caso de
la regulación de las primeras ventas, que
afecta de manera negativa, al burocatrizar los trámites
administrativos. O en el caso ridículo de
tratar por el mismo rasero a la acuicultura con
la pesca en el caso de las tasas portuarias, ¿que
sentido tiene?.
Sí el inicio de la
actividad productiva de cualquier especie pasa por
criaderos en tierra (Hatchery), el resto del proceso
productivo de muchas especies también se
hace en tierra, la forma de comercialización
tiene otras características distintas al
de los productos de la pesca y los precios son más
estables y predecibles que los de la pesca. ¿En
que se complementan una actividad y otra?
No será más
fácil decir que la pesca y la acuicultura
son dos actividades distintas, que llevan caminos
distintos, y que hacen que la diversificación
de las tareas en el ser humano vayan en aumento,
hasta tal punto, que gracias al control que el hombre
ejerce sobre las cosechas, la ganadería y
ahora la acuicultura, la pesca no tenga que agotar
los recursos marinos de los que actualmente disfruta
el hombre.
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