| Los
ecosistemas marinos son cada día más
frágiles. La contaminación, en general,
esta poniendo a prueba la adaptación de las
especies. Por otra parte, esta la sobreexplotación
de los recursos por el hombre.
Nuestra inteligencia todavía
no nos permite “autorregularnos”, somos como otros
animales oportunistas, si encontramos una fuente
de recursos no paramos hasta agotarla. Más
tarde, cambiamos de lugar y empezamos de nuevo.
El problema empieza cuando
el planeta se nos esta quedando pequeño y
no quedan lugares vírgenes donde comenzar
un nuevo ciclo.
Existen ya, lamentablemente,
miles de casos donde siempre se repite el mismo
esquema. Explotación de un recurso sin tecnología
(esta relación puede durar siglos); Aparición
de la tecnología (sobreexplotación);
Resultado: extinción del recurso.
Hoy en día, principios
del siglo XXI, asistimos al imparable desarrollo
de China, mil quinientos millones de personas. Una
parte de su población, aproximadamente un
10%, comienza a tener una capacidad de consumo similar
a la media europea. ¡ Ojo¡ , este porcentaje
supone ciento cuarenta millones de personas. Esta
demanda creciente aparte de necesitar bienes de
consumo ordinarios también necesita diferenciarse
consumiendo productos calificados como elitistas.
Por ejemplo, productos escasos con supuestas propiedades
curativas o pequeñas delicatessen para sus
paladares.
Las holoturias pertenecen
al segundo grupo. Son la base para preparar la sopa
trepang.
Actualmente se recolectan
del mar quince mil toneladas de holoturias. El ritmo
de recolección es geométrico, de tal
forma que las proyecciones indican que a la vuelta
de una década las diferentes especies comerciales
pueden estar extinguidas.
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Ecuador,
Madagascar son ejemplos de una recolección
irresponsable. Los precios que tiene este organismo
en los mercados asiáticos son suficientes
para que ninguna regulación pueda detener
este proceso. De nuevo, estos recursos aparecen
en países que tienen una economía
frágil. El beneficio, que obtienen los recolectores
e intermediarios, permite todavía eludir
los controles administrativos sobre su recolección.
No cabe pues, ante un análisis
realista de la situación, una solución
sin la participación de la acuicultura. La
acuicultura tiene que ofertar suficiente producto
al mercado para que la recolección natural
sea anti-económica.
España no puede estar
al margen de este proceso. Se podría pensar
que este problema no nos afecta. Tanto las capturas
de holoturias como los mercados consumidores están
muy lejos de España. ¿ Que papel puede
jugar España en este asunto?
La acuicultura de producción
en España tiene una barrera limitante, los
costes laborales. A largo plazo, los costes de producción
en acuicultura aconsejaran al productor buscar la
externalizacion de la producción. Otros países
serán los encargados de producir. Por lo
tanto, España esta obligada a especializarse
en la ciencia del saber cómo producir y exportar
esos procedimientos. Por ejemplo, tenemos el caso
de Holanda y Francia respecto al cultivo de rosas.
Ellos saben cómo hay que hacer y Ecuador
es capaz de producir de forma competitiva.
Por lo tanto, recursos como
la holoturia pueden ser indicadores de la orientación
que tiene la acuicultura en España. Ser capaces
de desarrollar tecnologías de producción
que nos permitan sobrevivir, en un futuro próximo,
en la Acuicultura.
N.B.: Para saber más
de este tranquilo vecino se puede visitar la página
del CITES
http://www.cites.org/esp/cop/12/doc/S12-45.pdf
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