| Hoy
hemos publicado la noticia de que Karlos Arguiñano
va a promocionar a través de Telecinco el
salmón noruego, y eso me hizo recordar hace
unos meses, cuando pude ver con estupor, como hacia
una comparación nada favorable entre la lubina
de crianza y la de pesca extractiva, preguntándome
a que se debía que el famoso cheff, Karlos
Arguiñano, estuviera tirando por tierra ante
los telespectadores el esfuerzo y trabajo de los
profesionales de la acuicultura.
El famoso Arguiñano,
conocido en toda España y parte de Latinoamérica
por sus programas de cocina, su tipica frase, "rico,
rico", y sus apariciones esporádicas
en películas de bajo presupuesto, tuvo a
bien el poner en entredicho la lubina de acuicultura,
argumentando que no era “tan bonita” como la de
pesca, porque la primera no “navegaba” (en clara
alusión a que se cría en jaulas) tanto
como la segunda, a la que decía que gracias
a que se mueve mucho tenía mejor apariencia.
El ejemplar de lubina de pesca
extractiva mostrado ante cámara, todo hay
que decirlo, era precioso, estaba bien escogido
para realizar la comparación, pero lo que
Karlos Arguiñano no explicó a los
televidentes es que el precio de un ejemplar y del
otro no tiene ni tendrá punto de comparación,
ya que si algo se consigue con la acuicultura son
doradas y lubinas para todos, a un precio razonable
todo el año, cosa que antes no era posible.
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Ahora
con el paso de los meses me pregunto si ese desprecio
por la lubina de acuicultura española se
debía a algún tipo de desencuentro,
o falta de entendimiento monetario, o que realmente
quería hacer daño por hacerlo...
Lo que está claro,
es que, a Karlos Arguiñano, lo que más
le gusta es “la pasta”, y si es “pasta gansa” aún
mejor.
En este caso toca vender
salmón noruego, y que naveguen o no naveguen
los salmones es menos importante, aunque habrá
que estar atentos a ver que dice en su programa;
porque lo mismo dice que provienen de los ricos
y caudalosos ríos noruegos y que se alimentan
de libélulas y todas esas zarandajas...
Cómo será de
obvio, como usted se vende, señor Karlos
Arguiñano, que no recomienda las truchas
ecológicas de Granada, sino ahora nos va
a decir a todos que comamos salmón noruego.
Merece la pena ver, aunque
sea a golpe de talonario, como promociona usted
el pescado de acuicultura... lastima que no sea
producto nacional.
Tan sólo una pregunta:
ese salmón, ¿navega o no navega? (me
parece que ahora le da igual...)
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