| Londres
- La pesca ilegal es una grave amenaza para el futuro
de las reservas pesqueras de todo el mundo, según
revela un informe de la Fundación de Justicia
Medioambiental presentado ayer en Londres.
El informe, llamado "Piratas
y Beneficiarios", ha salido a la luz cuando
falta menos de un mes para que el Reino Unido asuma
la presidencia del G-8 (los siete países
más ricos del mundo más Rusia) con
el objetivo de instar a los gobiernos a que tomen
medidas al respecto.
"La pesca ilegal causa
daños a las aves marinas, a los mamíferos
y tortugas marinas y a la biodiversidad de los mares
en su conjunto", advierte el informe.
Según esa fundación
no gubernamental, el 30 por ciento de la captura
total de la industria pesquera es ilegal y en algunos
casos, el 50 por ciento de las descargas de los
pesqueros no está regulada o declarada.
El informe también
señala que esa práctica no sólo
afecta a las especies marinas, pues las capturas
ilegales están acabando con las reservas,
lo que impide a los pescadores de los países
más pobres pescar lo necesario para sostener
sus economías.
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La
fundación asegura que esas capturas ilegales
suponen para países en vías de desarrollo
pérdidas que oscilan entre dos y quince mil
millones de dólares.
Ante las conclusiones del
informe, el director de la Fundación, Steve
Trent, recordó que los gobiernos deben aplicar
medidas al respecto si la sociedad no quiere cargar
con un coste mayor a largo plazo.
"Un fracaso del G-8 y
la Unión Europea al actuar contra la pesca
ilegal empeoraría la situación actual,
reduciría las capturas comerciales, la biodiversidad
marina y empobrecería el sustento de los
habitantes de los países más pobres",
explicó Trent.
La pesca ilegal comprende
diferentes tipos de actividades como pescar sin
licencia o fuera de temporada, capturar especies
prohibidas y pescar más peces de los permitidos
por la ley, entre otras irregularidades.
Los pabellones de conveniencia
que tanto han proliferado en los últimos
20 años son una de las armas empleadas por
la industria pesquera para evadir los controles,
según señala los autores del informe,
que piden al G8 y a la Unión Europea que
asuman el liderazgo y prohíban ese tipo de
matrículas de buques pesqueros.
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