| Bruselas
- La UE aprobó hoy, lunes 14 de marzo, las
reglas de la primera Agencia europea para el control
de la pesca, con sede en Vigo (Pontevedra), mediante
un acuerdo que satisface a España en cuanto
a la ampliación de las competencias y que
da a la Comisión Europea (CE) un notable
número de votos.
Los ministros de Pesca de
la Unión consensuaron, por unanimidad, el
reglamento comunitario necesario para la puesta
en marcha de la Agencia europea, que empezará
a funcionar en 2006 con el cometido principal de
coordinar las inspecciones de la CE y de los Estados
miembros y el cumplimiento de la política
pesquera de la UE.
Con este acuerdo, se establecen
las pautas y el alcance de la agencia, cuya creación
y ubicación en España fue respaldada
por los jefes de Estado y de Gobierno en diciembre
de 2003.
Si bien en su momento España
se quedó sin acoger la Autoridad Europea
para la Seguridad Alimentaria (Barcelona era candidata),
en el reparto de nuevas agencias obtuvo la encargada
del control de la pesca.
La UE acordó hoy que
la agencia tenga, en general, ocho funciones, cuatro
de las cuales no estaban incluidas en la propuesta
de reglamentación que dio a conocer hace
un año Bruselas, lo que para España
es un logro, porque dará más relevancia
al organismo pesquero.
Entre esas tareas solicitadas
por el Gobierno español, figuran las relacionadas
con la lucha contra la pesca ilegal y también
la colaboración en la formación de
inspectores y en ciertas labores de investigación
y desarrollo.
Estas funciones contribuirán
a que haya más movimiento en la Agencia de
Vigo, aparte de las 49 personas que constituirán
la plantilla, según el acuerdo aprobado hoy.
La CE ha querido dejar claro
que no habrá nuevos inspectores en la ciudad
de Vigo y que la Agencia no va a interferir sino
coordinar los controles nacionales, según
fuentes de la Dirección General de Pesca.
Los ministros decidieron que
el presupuesto anual sea de cinco millones de euros,
si bien en este punto y en el del número
de trabajadores, España y la Comisión
Europea trabajarán para comprobar cuáles
son las necesidades reales del nuevo organismo.
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Los
países de la UE respaldaron también
que en el consejo de administración de la
Agencia haya un voto y un representante por cada
uno de los 25 Estados miembros (incluidos los que
no tienen costa) y que la Comisión detente
6 sillas y 6 votos.
Respecto al poder de la CE
en el órgano directivo, la presidencia de
turno de la UE propuso 6 votos como solución
intermedia a las demandas de Bruselas (pedía
10) y a las de los Estados miembros (querían
que sólo tuviera 4) y para cerrar el único
punto de la reglamentación que quedaba pendiente.
No obstante, el resultado
final es satisfactorio para la CE y además,
es una proporción sin precedentes dentro
de una agencia comunitaria.
Hasta ahora, lo máximo
que la CE había conseguido en un consejo
de administración de este tipo de entidades
eran cuatro votos, como por ejemplo, la Autoridad
Europea para la Seguridad Alimentaria de Parma (Italia)
o la Autoridad para la Seguridad Marítima
de Lisboa.
Los ministros aprobaron una
declaración en la que expresan que este grado
de representación de la CE no servirá
de precedente para otras agencias comunitarias,
en el futuro.
Una vez que el acuerdo de
hoy sea ratificado por el Consejo, se iniciarán
los procedimientos para elegir al director ejecutivo
y del consejo de administración, que tardarán
entre cuatro o seis meses.
Los países y la CE
escogerán a sus representantes en el consejo,
que una vez formado elegirá al director,
entre dos nombres propuestos por la Comisión.
Después será
designado el secretario ejecutivo y sucesivamente,
se buscará una ubicación adecuada
dentro Vigo y será reclutado el personal.
La Comisión calcula
que la Agencia se ponga en marcha a finales de marzo
o a principios de abril.
Es probable que comience a
funcionar en Bruselas, provisionalmente y cuando
todo esté listo se traslade a la ciudad gallega,
como ocurrió con la Autoridad Alimentaria
o con la de Seguridad Marítima, que arrancaron
en la capital belga.
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